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domingo, 5 de septiembre de 2010

21 DE DICIEMBRE DE 2012

21 DE DICIEMBRE DE 2012

Con sólo poner esta fecha en un buscador de la red, nos encontramos con un número enorme de artículos refiriéndose con expectación y hasta algo de temor a lo que nos espera una vez que el reloj marque la hora crucial. Ya escribí al respecto, pero vuelvo a la carga con el tema, y de paso, actualizo el blog, que buena falta que le hace.

Tengo otros motivos para volver al 21 de diciembre de 2012, y es que durante los últimos meses, he estado viviendo un montón de pequeños fenómenos paranormales, y he sentido a mi alrededor como si realmente algo estaría sucediendo en los planos sutiles. Lo siento, lo percibo. Algo está pasando, aunque no pueda explicar racionalmente qué, y algo me dice, que efectivamente, alguna cosa va a suceder. Algo dentro de mí se ha sentado a esperar, y si les digo la verdad, algo de mí se ha sentado a esperar con alegría.

¿Por qué? Esto les podrá parecer risible, pero desde niño tuve sueños que luego con los años, se convertían en realidad. Y no todo lo que he visto en mis sueños premonitorios ha ocurrido. Hace 20 años me vi paseando en un sueño, por una ciudad que creí futurista o de otro planeta, y terminó siendo la ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.

Sin embargo, he tenido otros sueños en los que he percibido cosas aún más asombrosas, por la tecnología que he visto al ser humano manejar en ellos. Todas estas cosas me hacen pensar que el futuro será hermoso y alentador.

Otra cosa que me ha pasado, es que ya no pienso en el 21 de diciembre del 2012 como una fecha tan lejana. De hecho, he empezado a reunir dinero para visitar Cuba, mi país natal, en el verano de 2012. Para entonces, por allá por Julio de 2012, me despediré de mis familiares y amigos, con la convicción de que la próxima vez que los vuelva a ver, ya habremos entrado como humanidad, en un nuevo ciclo terrestre, ese que los mayas denominaban con el ciclo presidido por el sexto sol. Un ciclo que durará algo menos de 13 000 años. Según las teorías teosóficas, al finalizar el ciclo del séptimo sol, es decir, dentro de aproximadamente 25 800 años, el ser humano habrá consumido su tiempo y desaparecerá, dando origen a otra raza de seres que habrá trascendido nuestra humanidad.

Otra idea recurrente en mis pensamientos, tiene que ver con la estructura del universo. Parece ser que si bien existe una parte material y visible en él, existe otra parte complementaria que es inmaterial e invisible. Pero ambas realizan constantemente un intercambio de energía, de manera tal que cuando una parte se dilata, la otra se contrae, como un gran corazón.

Partiendo de esta idea, podemos deducir que si bien, el mundo físico se está expandiendo en estos momentos, el mundo del vacío, o el mundo espiritual se tiene que estar contrayendo. Ambos fenómenos tienen una implicación sobre nuestra vida. Ahora bien, el que el universo material se esté expandiendo y por tanto, haciendo que los planetas y demás objetos que lo forman estén agrandando las distancias entre ellos, no nos afecta de manera tan directa. Sin embargo, el hecho de que el vacío o el universo espiritual se esté contrayendo, sí que tiene una influencia muy grande sobre nuestra vida espiritual.

Más que un universo espiritual, existen varios universos espirituales interconectados. Parece ser que algo está ocurriendo en el universo, que está permitiendo, no la interacción de los mundos físicos del universo, pero sí, la interacción de los mundos espirituales del universo.

Y como el universo es fractal, este proceso de acercamiento espiritual lo podemos advertir en menor escala en nuestro planeta. ¿De qué manera? Pues bien, las almas de los seres humanos cada vez están más cerca. El fenómeno de la globalización está permitiendo que las vidas de los seres humanos sea cada vez una vida más unificada y cercana. Gracias a Internet, personas que viven en sitios distantes del planeta, pueden estar conectados espiritualmente, pueden conocerse de manera virtual y pueden interactuar e influir los unos sobre los otros.

Y no sólo ocurre esto entre las personas, también entre los seres humanos y los animales y las plantas, se está dando. ¿No notan el auge de los movimientos ecologistas? ¿No notan como los hombres de hoy en día, se preocupan más por los animales que hace 50 años? Hace 50 años las personas de entonces no se estaban preocupando por la vida de los toros que son sacrificados en la tauromaquia, ni por los animales de circo, o por los delfines de los acuarios. Sin embargo, hoy en día nos parece de lo más normal que todas estas cosas sean discutidas.

Tal vez este acercamiento espiritual producido por la contracción del vacío, sea lo que justifique el despertar espiritual vaticinado para el tercer milenio. Tal vez, el 21 de diciembre de 2012, no sea más que el pistoletazo de salida para esa gran conjunción de fuerzas espirituales galácticas que harán cambiar sin dudas, la manera de pensar de los seres humanos.

Se habla de que habrá grandes catástrofes, pero me resuena que ellas no serán el centro de los cambios, ellas serán más bien los signos visibles de la llegada de la gran revolución del espíritu. Puede que los grandes profetas y videntes, al vislumbrar este período de la historia que se nos viene encima, observaran grandes cataclismos y los mencionaran como signos propios de ese tiempo, pero tal vez, esos procesos desastrosos y calamitosos no sean la causa fundamental del cambio de conciencia. O tal vez todo esté de alguna manera, perfectamente conectado.
No obstante, sospecho que esas calamidades serán sólo eso, la cara visible de algo más profundo, que será la gran revolución espiritual del planeta facilitado por el acercamiento a nuestro planeta, de almas procedentes de mundos más evolucionados que el nuestro, los cuales se han visto imposibilitados de contactarnos antes por estar nuestro planeta transitando por un período de sombras, o dicho de otro modo, por haber estado transitando durante los últimos 10 000 años, por un campo energético incompatible con sus niveles de evolución espiritual y con sus niveles de vibración espiritual.

Ingresar en esa parte del cosmos, llamada en la imagen de arriba, como de Luz, nos ayudará, no sólo porque estaremos en contacto con vibraciones de mayor intensidad y calidad vibracional en el plano espiritual, sino que nos permitirá ponernos en contacto con grandes seres espirituales e incluso, con sus planetas, en el caso de existir como sospecho, planetas de existencia no física, es decir, planetas enteros que ya han trascendido el estadio material.

Pensando en estos planetas superiores al nuestro en cuanto a vibración, me he planteado que tal vez esas altas vibraciones espirituales, hayan tenido en esos planetas, aún de existencia física, aunque más evolucionados que el planeta Tierra, una incidencia sobre su superficie sólida, es decir, material.

Tal vez por eso, hace muchos años, ciertos visitantes extraterrestres preocupados y ocupados en la evolución de la raza humana, trajeran a la tierra ese mineral especial y desconocido para nosotros con que construían eso que los sumerios llamaban “El Sol Negro”.

Ese artefacto de alta tecnología, que era una especie de agujero negro artificial, les permitía acrecentar su propio poder mental y de este modo, dominar la naturaleza de un modo que los humanos desconocemos actualmente. Un ejemplo de esto, podría ser caminar sobre las aguas, mover pesados objetos, etc.

Todo parece indicar que uno de estos soles negros estaba guardado en el tabernáculo del templo de Jerusalén, y que era colocado para su traslado, dentro del arca de la alianza. Los antiguos judíos le rendían culto a este artefacto, como si del mismo Dios se tratara, pero las sagradas escrituras, dejan claro que se estaban refiriendo a un objeto. Eso sí, un objeto muy especial, porque para estar ante su presencia, era necesario que tuvieras el corazón limpio, pues aquellas personas de corazón impuro, terminaban muriendo carbonizados, como le pasó a los hijos de Aarón, Nadab y Abiú, quienes sin autorización se presentaron ante “Jehová” y éste desprendió de manera sorpresiva un fuego letal. (Levítico: 10-1-3)

Tal vez los objetos venidos de otros mundos más evolucionados puedan ser nocivos para los terrícolas de corazón impuro, y puede ser que si a partir del 21 de diciembre de 2012, la tierra empiece a transformar su frecuencia vibratoria cambiándola por una más elevada, eso podría provocar de alguna manera, la muerte de las personas incapaces de entrar en sintonía con esa nueva energía. Esto también podría obligar a los humanos, a apuntarse a la gran revolución espiritual del tercer milenio.
Dice Jesús en La Biblia, en San Mateo Capítulo 24, Versículos 40 y 41, entonces estarán dos en el campo, uno será tomado y el otro será dejado. Dos molerán en el molino, una será tomada y la otra dejada.
Siempre me intrigaron estas palabras porque da la sensación de que la salvación vendrá para unos y no para otros, incluso, estando estas dos personas juntas. Eso nos está queriendo decir que la muerte del que no se ha ganado el Reino, no vendrá por una inundación, ni por un terremoto u otro tipo de catástrofe conocida. Parece que será un proceso más sutil de selección, y tiendo a pensar que puede estar relacionado con la llegada del planeta, a una zona del universo, en la cual, al ser humano, so pena de perder su vida, se le exija un nivel vibratorio más elevado y puro.
En cualquier caso, pronto sabremos lo que sucederá. En este texto hablo más con el corazón, más con la intuición que con la razón, y mis sentidos extrasensoriales me están diciendo que efectivamente, algo va a pasar, de hecho algo está pasando ya, pero nos sorprenderemos porque viviremos, antes del 2040, tiempos que el mundo recordará por la espectacularidad e importancia de los sucesos, y lo que sí queda claro, es que esos cambios, harán de la raza un colectivo mucho mejor.
TADEO

miércoles, 18 de noviembre de 2009

EL FIN DEL MUNDO EN 2012


EL FIN DEL MUNDO EN 2012

Hace tiempo venimos escuchando hablar de las profesías mayas y del fin del mundo para el 22 de diciembre de 2012. Como nos encanta alimentar nuestros miedos y nuestras fantasías catastrofistas, hemos echado a volar nuestra imaginación y no pocos se han dedicado a sugerir la posibilidad de que esta vez sí se cierne sobre la humanidad un peligro real.

Es cierto, que para la mentalidad occidental, resulte impresionante que los mayas hubieran sido tan exactos a la hora de situar el fin del mundo en una fecha concreta, la cual no nos deja margen a equívocos en cuanto al momento exacto.

Sin embargo, a la luz de otras creencias como son las que emanan de la teosofía, de la metafísica en general o de las religiones orientales, nos encontramos con una mirada bastante diferente al miedo que se ha desatado sobre el mundo occidental ante la idea de un final para la humanidad, tantas veces anunciado, y jamás manifestado.

Escribo estas palabras para dar mi visión sobre el tema. Comienzo diciendo que respeto a los Mayas de un modo tremendo, y que creo que esta fecha que ellos nos aportan, tiene una importancia muy grande, porque seguramente, será ese día en que termine el mundo. Con esto no me estoy contradiciendo. Ahora lo explicaré.

Ante todo, partamos de la idea de que sobre las culturas mesoamericanas conocemos muy poco. Los grandes sacerdotes aztecas o mayas, se cuidaron muy mucho de entregar sus grandes secretos a los conquistadores españoles.

Lo poco que sabe occidente de esas culturas, y sobre este asunto en particular, relacionado con sus calendarios y sus predicciones, se debe a la interpretación, posiblemente de una manera no muy acertada de los pocos códices que se salvaron de la destrucción, y por ciertas anotaciones que determinados sacerdotes españoles hicieron de lo que los niños aztecas o mayas les contaban, acerca de su filosofía, filosofía, que por cierto, era enseñada a estos niños en forma de historias infantiles para hacerla más fácil a su entendimiento.

Sin embargo, estoy convencido de que detrás de esas historias infantiles copiadas por los sacerdotes españoles, entre ellos, por el padre Sahagún, hay un gran secreto, que va más allá que el hecho de fijar una fecha en el tiempo marcando el fin de los tiempos.

Ya he contado alguna vez en este blog, como estando de visita en el museo Guggenheim de Bilbao, y visitando una exposición de restos de la cultura azteca, escuché a la guía del museo, hablar de la cosmogonía azteca mientras nos enseñaba los 5 grandes ídolos reunidos en el museo de manera excepcional para aquella exposición.

Sentí una emoción muy especial cuando la guía nos dijo que éramos unos afortunados por tener delante de nosotros aquellos 5 ídolos aztecas que en su día estuvieron en el templo del sol de Teotihuacán y que ahora andan cada uno por separado pues pertenecen a museos diferentes de diferentes nacionalidades.

Ella nos contó qué significaba cada ídolo. Nos explicó que eran la representación de cada uno de los 5 cielos, o 5 mundos que habían existido hasta nuestros días.
Lo curioso es que existen otras culturas, como la cultura hindú, que en esencia dice lo mismo. Habla de 7 grandes ciclos por los que pasará el planeta tierra, y por tanto, la humanidad, y que al parecer, tiene sentido pensar que está finalizando el quinto ciclo. Por tanto, tiene sentido pensar que el 22 de diciembre de 2012, se acabe el quinto ciclo, o el quinto cielo, o el quinto mundo de los aztecas.

¿Pero acaso, significa esto, el fin del planeta y de la vida humana? La respuesta es NO.
Según he leído en los más importantes tratados teosóficos, donde explican con lujo de detalles cómo ha sido la evolución terrestre en cada uno de esos grandes ciclos, cada ciclo está compuesto por 7 sub ciclos, y cada uno de estos sub ciclos, puede durar una media de 2000 años. Son períodos que no duran todos lo mismo, así que estos son cálculos muy aproximados. Pero según he podido entender, si el 22 de diciembre de 2012, termina el quinto mundo y comienza el sexto mundo, eso quiere decir, que a la raza humana le queda sobre la faz de la tierra, al menos otros 28 000 años. Sólo entonces vendrá el fin.

Incluso, ellos no hablan del fin del universo físico, pasados esos 28 000 años, ellos hablan del fin de la raza humana, la cual debe mutar para convertirse en otra cosa diferente, del mismo modo en que los humanos hemos aparecido como resultado de la evolución de otros seres vivos menos evolucionados que nosotros.

Ahora bien, también han dicho los entendidos, que deberíamos recibir el nacimiento del sexto sol, o del sexto mundo, con mucha alegría, porque ellos hablan de los últimos 2000 años, es decir, del ciclo que va desde la venida de Jesús, hasta el 22 de diciembre de 2012, como un período muy complejo para la humanidad por ser el período en que tocaba que prevaleciera la materia por encima de la conciencia, lo material por encima de lo espiritual, y por tanto, un período en el que los hombres dejarían de considerarse seres espirituales, para convertirse en seres mucho más materiales.

Sin embargo, el 22 de diciembre de 2012, pondría punto y final a este ciclo. Ya algunos han empezado a festejar la presencia de la nueva energía de la era de Acuario, en nuestras vidas a partir de 1992, y más fuerte aún, a partir del año 2000. Sin embargo, todo parece indicar que a partir del 22 de diciembre de 2012, notaremos con mucha más fuerza la llegada del nuevo mundo y de los nuevos tiempos.

Esto lo notaremos en todos los acontecimientos de la vida de la sociedad, en la revolución espiritual que sufrirán nuestras consciencias, en fin, que de alguna manera, aunque no se extinguirá la raza humana, sí tiene sentido que hablemos como los mayas, de que el 22 de diciembre de 2012, se va a acabar el mundo, pues sentiremos paulatinamente, y quizás de una manera más clara , como muchas de nuestras formas de pensar terminarán muriendo para dar paso a ideas nuevas más propias de la nueva realidad que se avecina, la cual será sin dudas, mucho más espiritual.

TADEO