miércoles, 18 de noviembre de 2009

EL FIN DEL MUNDO EN 2012


EL FIN DEL MUNDO EN 2012

Hace tiempo venimos escuchando hablar de las profesías mayas y del fin del mundo para el 22 de diciembre de 2012. Como nos encanta alimentar nuestros miedos y nuestras fantasías catastrofistas, hemos echado a volar nuestra imaginación y no pocos se han dedicado a sugerir la posibilidad de que esta vez sí se cierne sobre la humanidad un peligro real.

Es cierto, que para la mentalidad occidental, resulte impresionante que los mayas hubieran sido tan exactos a la hora de situar el fin del mundo en una fecha concreta, la cual no nos deja margen a equívocos en cuanto al momento exacto.

Sin embargo, a la luz de otras creencias como son las que emanan de la teosofía, de la metafísica en general o de las religiones orientales, nos encontramos con una mirada bastante diferente al miedo que se ha desatado sobre el mundo occidental ante la idea de un final para la humanidad, tantas veces anunciado, y jamás manifestado.

Escribo estas palabras para dar mi visión sobre el tema. Comienzo diciendo que respeto a los Mayas de un modo tremendo, y que creo que esta fecha que ellos nos aportan, tiene una importancia muy grande, porque seguramente, será ese día en que termine el mundo. Con esto no me estoy contradiciendo. Ahora lo explicaré.

Ante todo, partamos de la idea de que sobre las culturas mesoamericanas conocemos muy poco. Los grandes sacerdotes aztecas o mayas, se cuidaron muy mucho de entregar sus grandes secretos a los conquistadores españoles.

Lo poco que sabe occidente de esas culturas, y sobre este asunto en particular, relacionado con sus calendarios y sus predicciones, se debe a la interpretación, posiblemente de una manera no muy acertada de los pocos códices que se salvaron de la destrucción, y por ciertas anotaciones que determinados sacerdotes españoles hicieron de lo que los niños aztecas o mayas les contaban, acerca de su filosofía, filosofía, que por cierto, era enseñada a estos niños en forma de historias infantiles para hacerla más fácil a su entendimiento.

Sin embargo, estoy convencido de que detrás de esas historias infantiles copiadas por los sacerdotes españoles, entre ellos, por el padre Sahagún, hay un gran secreto, que va más allá que el hecho de fijar una fecha en el tiempo marcando el fin de los tiempos.

Ya he contado alguna vez en este blog, como estando de visita en el museo Guggenheim de Bilbao, y visitando una exposición de restos de la cultura azteca, escuché a la guía del museo, hablar de la cosmogonía azteca mientras nos enseñaba los 5 grandes ídolos reunidos en el museo de manera excepcional para aquella exposición.

Sentí una emoción muy especial cuando la guía nos dijo que éramos unos afortunados por tener delante de nosotros aquellos 5 ídolos aztecas que en su día estuvieron en el templo del sol de Teotihuacán y que ahora andan cada uno por separado pues pertenecen a museos diferentes de diferentes nacionalidades.

Ella nos contó qué significaba cada ídolo. Nos explicó que eran la representación de cada uno de los 5 cielos, o 5 mundos que habían existido hasta nuestros días.
Lo curioso es que existen otras culturas, como la cultura hindú, que en esencia dice lo mismo. Habla de 7 grandes ciclos por los que pasará el planeta tierra, y por tanto, la humanidad, y que al parecer, tiene sentido pensar que está finalizando el quinto ciclo. Por tanto, tiene sentido pensar que el 22 de diciembre de 2012, se acabe el quinto ciclo, o el quinto cielo, o el quinto mundo de los aztecas.

¿Pero acaso, significa esto, el fin del planeta y de la vida humana? La respuesta es NO.
Según he leído en los más importantes tratados teosóficos, donde explican con lujo de detalles cómo ha sido la evolución terrestre en cada uno de esos grandes ciclos, cada ciclo está compuesto por 7 sub ciclos, y cada uno de estos sub ciclos, puede durar una media de 2000 años. Son períodos que no duran todos lo mismo, así que estos son cálculos muy aproximados. Pero según he podido entender, si el 22 de diciembre de 2012, termina el quinto mundo y comienza el sexto mundo, eso quiere decir, que a la raza humana le queda sobre la faz de la tierra, al menos otros 28 000 años. Sólo entonces vendrá el fin.

Incluso, ellos no hablan del fin del universo físico, pasados esos 28 000 años, ellos hablan del fin de la raza humana, la cual debe mutar para convertirse en otra cosa diferente, del mismo modo en que los humanos hemos aparecido como resultado de la evolución de otros seres vivos menos evolucionados que nosotros.

Ahora bien, también han dicho los entendidos, que deberíamos recibir el nacimiento del sexto sol, o del sexto mundo, con mucha alegría, porque ellos hablan de los últimos 2000 años, es decir, del ciclo que va desde la venida de Jesús, hasta el 22 de diciembre de 2012, como un período muy complejo para la humanidad por ser el período en que tocaba que prevaleciera la materia por encima de la conciencia, lo material por encima de lo espiritual, y por tanto, un período en el que los hombres dejarían de considerarse seres espirituales, para convertirse en seres mucho más materiales.

Sin embargo, el 22 de diciembre de 2012, pondría punto y final a este ciclo. Ya algunos han empezado a festejar la presencia de la nueva energía de la era de Acuario, en nuestras vidas a partir de 1992, y más fuerte aún, a partir del año 2000. Sin embargo, todo parece indicar que a partir del 22 de diciembre de 2012, notaremos con mucha más fuerza la llegada del nuevo mundo y de los nuevos tiempos.

Esto lo notaremos en todos los acontecimientos de la vida de la sociedad, en la revolución espiritual que sufrirán nuestras consciencias, en fin, que de alguna manera, aunque no se extinguirá la raza humana, sí tiene sentido que hablemos como los mayas, de que el 22 de diciembre de 2012, se va a acabar el mundo, pues sentiremos paulatinamente, y quizás de una manera más clara , como muchas de nuestras formas de pensar terminarán muriendo para dar paso a ideas nuevas más propias de la nueva realidad que se avecina, la cual será sin dudas, mucho más espiritual.

TADEO

martes, 20 de octubre de 2009

LA DUDA SANA


LA DUDA SANA

Acabo de encontrarme en mi entrada anterior A VECES VEO MUERTOS, un comentario de una chica que se hace llamar INSANA, con una serie de dudas muy interesantes. Me dice que mi post, más que respuestas, le ha dejado preguntas, y como creo que sé de lo que estoy hablando, aquí le dedico un nuevo post para intentar responderle a ella sus interrogantes, y ya de paso, para que las evacuen todos aquellos que hayan leído y les haya ocurrido otro tanto.
El comentario de INSANA es el siguiente:

Pues debe ser que existan cosas que no podemos captar con nuestros sentidos, otras personas llegan desarrollar a un nivel avanzado estos mismos... pero fuera de captar o no captar entes ¿Porqué sucede eso, porqué en entes? ¿Luego de las 72 horas qué pasa? ¿Ese espíritu sigue eternamente en la tierra? ¿se transforma en qué, vuelve a nacer? (cómo es eso de que si incineras el cuerpo se rompe el lazo?)Quiero saber si el más allá es mejor que el más acá, o es lo mismo, vuelves a la unicidad en el más allá? o se sigue cayendo en la separatividad...Tu post me deja mucho más preguntas que respuestas... :-/

Iré respondiendo pregunta por pregunta para facilitar la comprensión.

Pues debe ser que existan cosas que no podemos captar con nuestros sentidos,

Tal vez no hayas meditado bien esto que dices. El mundo microscópico existe y no es posible captarlo usando los órganos de los sentidos. No tengo que pasarme al terreno de la metafísica, para convencerte de que existen infinitas cosas que los órganos de los sentidos no captan, y no por eso dejan de existir.


Yo entiendo que te refieres al mundo de los espíritus, a cosas paranormales, pues bien, ahí pasa más de lo mismo. Los sentidos convencionales no nos ayudan a captar estos universos, pero el ser humano, todos nosotros, tenemos facultades innatas que nos permiten ponernos en contacto con esos mundos.


Muchas veces no es que no tengamos percepciones, lo que sucede es que buscamos explicaciones racionales a eso que hemos experimentado, y ahí aparecen las más diversas justificaciones. A veces sentimos una presencia en nuestra habitación, pero como eso es algo que no estamos culturalmente preparados para “digerir” terminamos pensando que no puede ser y nos decimos a nosotros mismos: “No es nada, no es nada no es nada. No hay nadie, no hay nadie, no hay nadie”.

otras personas llegan a desarrollar a un nivel avanzado estos mismos...

Efectivamente, otras personas desarrollan esas facultades, sobre todo porque son personas con un alto nivel de sensibilidad y no pueden negarse a sí mismas lo que sienten.

En este punto quiero aportar una información interesante.

Hay personas que piensan que estas facultades, da la casualidad que siempre se dan en personas de bajo nivel cultural, y concluyen que son superticiones, que son invenciones de esas mentes incultas. Pues en este caso, los cultos y sabiondos se equivocan, y les explicaré por qué.

Los seres humanos nacemos y morimos muchas veces en un ciclo continuo que dura miles y miles de años. En la medida en que va pasando el tiempo y vamos acumulando experiencias de vida, nuestra conciencia se desarrolla y fortalece. De hecho, los pueblos que mayor nivel de desarrollo de la conciencia alcanzan, terminan imponiendo su cultura a los pueblos más atrasados.

Ahora bien, esos seres más atrasados, vivan en países desarrollados o no, al tener menos evolución en su vehículo mental, su vehículo emocional o astral está como más libre y ejerce más poder e influencia sobre sus actos y sobre sus pensamientos. Y como el plano de los muertos es precisamente, el plano astral o emocional, esos seres están como en mejores condiciones para contactar con ese mundo. De ahí que los mejores médiums y sensitivos, sean muchas veces, personas sin una gran evolución de su vehículo mental.

Dicho de otro modo, son personas que sienten más de lo que piensan. Por el contrario, esas personas que piensan más de lo que sienten, marcan la pauta del desarrollo material, pero tener evolución del vehículo mental no significa que siempre se vaya a buen puerto. Hoy por hoy, estamos en un momento del desarrollo humano, en que prevalece el poder de lo material, pero vendrá un tiempo en que desde la mente, deberemos aprender a buscar la espiritualidad. Deberemos desarrollar la mente irracional.

Ese día, en que hayamos sido capaces de dejar un poco de lado la mente racional y nos dediquemos a desarrollar la mente irracional, se abrirá ante nuestros ojos el gran universo de la vida emocional y de la vida psíquica. Ese día nos conoceremos mucho mejor a nosotros mismos.

pero fuera de captar o no captar entes ¿Porqué sucede eso, porqué en entes?

Tu pregunta es un poco confusa. Tal vez en mis explicaciones anteriores te haya aclarado algo.

¿Por qué captamos entes? Pues porque tenemos esa capacidad para captarlos. Es como si yo te preguntara por qué somos capaces de saber cuando algo está caliente o está frío. Bueno, porque tenemos una facultad en nuestro cuerpo que nos lo permite.

En esto pasa lo mismo. Tenemos una facultad en nuestro organismo, que nos permite ver en el plano de los espíritus, y en él captamos cosas. También cuando dormimos, tenemos percepciones de ese mundo, y cuando nos emborrachamos o nos drogamos, se afinan nuestras capacidades perceptivas. ¿Por qué? Pues porque en todos los casos hemos inhibido nuestra conciencia.

¿Por qué en entes? No entiendo bien tu pregunta. ¿Preguntas por qué unos ven y sienten y otros no? Eso lo he respondido arriba, aunque ya he dicho que todos podemos ver y sentir. Y luego, aprovecho para dejar claro que los animales superiores como caballos, gatos, perros, etc, también ven a los espíritus, y no sólo ven a los espíritus de las personas, ven a los espíritus de los animales.


De hecho, en África, en ciertos pueblos, los brujos acostumbran a prepararse un amuleto con el espíritu de un tigre, para que cuando vayan por la selva, ese espíritu los acompañe e intimide al resto de las fieras. Y bueno, los seres humanos también pueden ver los espíritus de los animales.

¿Luego de las 72 horas qué pasa?

Yo estuve explicando en mi post anterior, que cuando uno muere, sale del cuerpo físico metido en una especie de cascarón de luz o de energía que algunos entendidos le dan el nombre de doble físico, o cuerpo etérico. Ese cascarón o cuerpo de luz, o cuerpo de éter, se rompe a las 72 horas y sale de él nuestra alma, es decir, sale un cuerpo aún más sutil que ya no es de naturaleza física, porque hay que decir que el doble físico, o cuerpo etérico sí es de naturaleza física, y tal vez los científicos deberían procurar captarlo con aparatos idóneos para tal fin. Yo creo que esto es algo que ocurrirá en breve.

Entre el cuerpo físico, y el doble físico, o cascarón etérico, existe como un cordón de luz que no se rompe hasta las 72 horas. Por eso, cuando a una persona la entierran antes de que transcurra ese tiempo, el ser se ve obligado a permanecer en el cementerio durante esas horas. Si la persona es cremada, entonces esa conexión entre el cuerpo físico, y el cuerpo etérico se rompe.

Me preguntas qué ocurre después de las 72 horas. Bien, el cuerpo etérico se separa del cuerpo físico de la persona fallecida. Se rompe el cuerpo éterico, y se queda una especie de cascarón de nosotros mismos y nuestros cuerpos espirituales, cuyo cuerpo más externo y visible es el cuerpo astral, cae en una especie de letargo.


Dicen que el ser se pasa como un año como sumido en un sueño profundo del que apenas se entera de nada. Te lo puedes imaginar como lo que le ocurre a un bebé cuando nace. Durante el primer año, lentamente va tomando nociones del nuevo plano en el que está. Bueno, cuando uno muere, es como si naciera en un nuevo plano y lentamente y ayudado por otros espíritus, vas recobrando conciencia de ese sitio en el que te encuentras.

Es complejo, porque tienes que aprender a vivir sin cuerpo, del mismo modo en que es complejo para el bebé verse preso de un cuerpo físico con necesidades fisiológicas de todo tipo.

Mi abuela siempre dice en las sesiones espirituales, que es mejor estar muerto que estar vivo, pero que por la estación de la tierra hay que pasar, porque es allí donde tenemos la oportunidad de saldar nuestras deudas.


Y digo, por si hay personas de pensamiento suicida leyendo esto, las personas que pasan a ese plano sin haber cumplido su ciclo de vida en la tierra, luego allá en ese plano la pasan de pena, porque les ocurre como quien llega allí sin tener su espacio listo. Se aparecen sin que nadie los esté esperando, y es como si aterrizáramos en otro país donde no conocemos a nadie, ni tenemos dinero, ni entendemos el idioma, en fin, desastroso, incluso, peor porque tendríamos que esperar que llegara el momento en que nos tocara desencarnar, para que entonces se nos abran las puertas de ese universo, y por desgracia, esa energía, ese pensamiento y esa emoción que nos llevó al suicidio, luego la volveremos a sentir en la tierra en nuestra próxima venida, y tendremos que combatirla para no volver a caer en el error de quitarnos la vida.


Muchas veces los suicidas, son seres que se han quitado la vida varias veces a lo largo de sus últimas encarnaciones. Y como todo regresa a uno, vuelven siempre las mismas circunstancias desesperantes en que el suicidio se produjo.

Luego de pasado ese año, las almas se ocupan de diferentes tareas allí, entre ellas, las de ayudar a otras personas en la tierra, etc. Hacen sus vidas allí, porque pueden estar unos 144 años para regresar a la tierra. Unos vienen antes, otros vienen después, pero es importante que se sepa que para ellos, el tiempo no lo ven como nosotros aquí en la tierra. Nosotros sólo hemos conocido las nociones de tiempo y espacio del plano físico, pero no las del plano astral.

Hay seres que son enviados a la tierra en poco tiempo por determinadas circunstancias, como por ejemplo, que estén dadas las condiciones para que ellos puedan seguir con su plan de crecimiento y limpieza espiritual. Otros bajan porque tienen que hacer cosas en la tierra que sólo ellos pueden hacer. Por ejemplo, cuando es necesario que los seres humanos descubran determinada cosa, se necesita la mente de un científico para llegar a descubrir determinada cosa, y como son pocas las mentes en el planeta capaces de llegar a determinados razonamientos, pues esos seres son mandados a la tierra a cooperar. No se les obliga, sino que se les pide ayuda y muchas veces ellos aceptan.

También puede pasarte que estando en el ese plano, un brujo de la tierra, tenga tu alma “amarrada” a base de magia negra y te tenga haciendo daño en ese plano. Hay almas muy apegadas al mundo físico. Por ejemplo, supón que una persona rica muere. Como su mente y sus emociones están muy apegadas a toda la riqueza que dejó, esas emociones y esos pensamientos actúan como lastre que no te deja avanzar en los planos espirituales. Por eso decía Jesús que primero entraría un camello por el ojo de una aguja antes que un rico en el reino de Dios.

Si mueres rico, o simplemente, si mueres con apegos materiales, tendrás que irte liberando poco a poco de esos apegos. La estancia en el plano de los muertos te libera de eso un poco, pero lo mejor es liberarse aquí en la tierra. Es cierto que ahora mismo no estamos viviendo un buen momento en la tierra para liberarnos del apego material, porque todo nos empuja a ello, pero sin embargo, sí es un buen momento para librarse de las cadenas del asesinato. Hoy matar a otra persona es algo que la sociedad no aplaude, y por tanto, es más natural que pases toda tu vida sin matar a nadie, cosa que hace 500 años era más difícil.

Puede que al llegar al plano astral te encuentres con que tu evolución es lo suficientemente grande como para que tu cuerpo astral se rompa y pases a vivir al plano mental. Ten en cuenta que cada plano tiene 7 subplanos y que cada uno gravita al plano que le toca según su grado de evolución espiritual. Los subplanos superiores del plano astral son muy placenteros, pero el subplano inferior del plano astral es lo que los cristianos llaman Infierno. Los espíritus me han dicho que el infierno está repleto de seres, que no hay nada más poblado que ese subplano. Me han dicho: “Tadeo, los seres infernales son legiones y legiones”.

¿Ese espíritu sigue eternamente en la tierra? ¿se transforma en qué, vuelve a nacer?

Como debes suponer, cuando el ser humano alcanza cierto nivel de desarrollo espiritual, al llegar al plano astral, se encuentra con que ya no es preciso que regrese a la tierra. Se puede quedar en el plano astral y prepararse para seguir purificándose para ganarse el derecho de salir del plano astral para irse a vivir al paradisíaco mundo de la mente, al universo mental.

Romper con la cadena de los nacimientos y las mueres en el plano físico es lo que los hindúes llaman, romper con la rueda del Sansara, romper con el mundo ilusorio, pues ellos consideran la vida en la tierra, una vida ilusoria, y al mismo tiempo, la vida más distante de la vida de la divinidad, del principio espiritual primero que lo rige todo. Dicho de otro modo, encarnados en un cuerpo físico, es como más lejos se está de Dios.

(cómo es eso de que si incineras el cuerpo se rompe el lazo?)

Así es, si incineras el cuerpo, al desaparecer éste, se rompe por fuerza el cordón plateado, como le dicen algunos entendidos a este cordón etéreo que nos une al cuerpo físico. Como dato curioso, cuando pasamos al plano astral en estado de sueño, nos quedamos conectados por ese cordón a nuestro cuerpo físico que yace en la cama.

Quiero saber si el más allá es mejor que el más acá, o es lo mismo, vuelves a la unicidad en el más allá? o se sigue cayendo en la separatividad...

Aunque he dicho que mi abuela dice que es mejor estar allí, la verdad es que lo mejor es evolucionar. Estar de un lado o de otro, no es lo que nos hace mejores. Uno tiene que preocuparse por aumentar nuestra capacidad de amar al prójimo y de perdonar al prójimo. Y eso lo puedes hacer lo mismo aquí que allí. Lo ideal sería no tener que regresar más al plano físico, pero todo lo físico desaparecerá un día.


El universo físico, sufre un proceso análogo al que he explicado para los seres humanos. El planeta Tierra sufre también el mismo proceso, por tanto, un día el planeta Tierra desaparecerá, y como decía Jesús, “ay de los que aún estén en la tierra en esos días”.


Uno debe aprovechar el tiempo para que el día del fin, ya nosotros hayamos roto la rueda del Sansara. Porque todo el que esté en la tierra en esos días, morirá de manera espantosa y su alma nacerá luego en un planeta más atrasado que la tierra y en un cuerpo más penoso que el cuerpo de los seres humanos. Eso sí, serán los seres más evolucionados de esos mundos y ayudarán allí a que esos planetas avancen y podrán ser llamado dioses o reyes en esos mundos.

Hablas de la idea de la unicidad. La unicidad es sólo un concepto. Es cierto que en el resto de los planos, somos más unidos que en el plano físico, pero yo te invito a que te sientas unidad aquí en el plano físico. Sentirse unidad, sentir que tu prójimo y tú son la misma cosa, ayuda mucho a vivir. Te libera y te aporta un prisma de visión mucho más sabio e idóneo.


No esperes a morir para sentir y experimentar esa unidad, porque aún en el plano astral existe la separatividad. La diferencia está en que en el plano astral las leyes que rigen son las leyes de la naturaleza, y no las leyes de los hombres. Por mucho que se esfuercen los hombres, sus leyes terrenales siempre son injustas, y como desconocemos tantas cosas, incluso, nuestra propia naturaleza, cometemos muchos errores aquí abajo a la hora de legislar.

Para terminar, quiero hacerte ver, que al planeta también llegan grandes seres castigados, y obligados a ayudarnos en nuestra evolución, y vienen otros que lo hacen sin estar castigados. Del plano Mental y del plano superior, es decir, del plano Búdico, también vienen grandes seres a ayudarnos en nuestra evolución. Algunos toman cuerpo físico, y otros lo hacen simplemente inspirando las mentes y los corazones de los que vivimos aquí.

También debería decirte que en el universo existe mucha más vida y que muchos seres de otros mundos nos observan y nos ayudan.

Lo dejo aquí. Si tienes más preguntas, sólo tienes que hacerlas. Atentamente.

TADEO

jueves, 24 de septiembre de 2009

A VECES VEO MUERTOS


A VECES VEO MUERTOS

El cine ha tratado bastante el tema de las personas que ven espíritus. De una de estas películas: “El sexto sentido” he tomado el título para esta entrada. Y es que esta frase es muy representativa, y seguramente nos ha venido a la mente más de una vez, a todos los que hemos nacido con la facultad de ver espíritus.

Hay culturas en las cuales referirse a estos temas es completamente tabú. Si ves algo que se sale de la normalidad, no lo cuentas por si acaso. Prefieres pensar que es tu mente que te ha jugado una mala pasada y no le das más vueltas al asunto, y en caso de que estos fenómenos paranormales te ocurran a menudo, procuras mantenerlo en el más estricto secreto para que no te tomen por loco o no se burlen de ti.

En mi caso, y gracias a que nací en un país como Cuba, donde ver espíritus no es algo tan anormal, nunca tuve que estar ocultando esta facultad. Veía lo que veía y punto. Gracias a Dios, a mis padres, nunca les dio por llevarme al sicólogo, como le ha pasado a algún primo lejano o a algunos amigos.

Ver espíritus es algo que asumo con naturalidad, y como siempre digo, en el plano astral, o plano de los espíritus, uno puede encontrarse con entidades bastante raras, pues no sólo existen espíritus de personas o de animales, sino que podemos encontrar almas de seres sin existencia física, o por lo menos, seres que a día de hoy, no tienen presencia física sobre la faz de la tierra, aunque sí la hayan tenido en algún momento pasado.

También hay entidades espirituales que pertenecen a esos planos, y no han vivido nunca una existencia dentro de un cuerpo físico. También te encuentras los cascarones etéricos de los difuntos, es decir, esa cubierta a modo de cascarón de luz, con que las personas salimos de nuestro cuerpo físico, para luego romperse como un cascarón, pasadas 72 horas después de la muerte.

Nos podemos encontrar también con personas vivas que se encuentran en estado de sueño, podemos encontrar también a esas almas que esperan su momento para nacer, etc.

La realidad es que el plano astral o plano de los sueños es muy complejo y en él las peculiaridades del espacio-tiempo, nos impiden razonar con claridad sobre las experiencias y visiones que de él podemos llegar a tener.

Otra cosa interesante que debemos conocer es que a veces caemos en ciertos estados, en que dejamos la mente en blanco, en que no estamos pensando en nada en específico y no estamos dirigiendo la mirada hacia nada en concreto.


En esos estados muchas veces tenemos visiones, y eso se debe a que hemos inhibido nuestra conciencia racional y con ella nuestros instrumentos de la visión, es decir, los ojos, y gracias a eso, somos capaces de mirar con esos otros ojos que tenemos y que nunca utilizamos, pues siempre utilizamos los ojos físicos. Todo aquel que desee mirar en esos planos, tiene que saber que no lo podrá hacer con los ojos físicos, así que es mejor que no intentemos utilizarlo.

Eso es lo que le pasa a mucha gente, que cree ver algo, y enseguida intenta mirar con los ojos físicos, y claro, la visión se rompe y no ven nada. Mi consejo es que siempre que queramos ver en el plano astral, procuremos mantener el mismo estado mental y la misma postura física en que hemos conseguido la visión.

Otra cosa que hace que la visión que hemos tenido se nos desvanezca, es que muchas veces vemos a los espíritus a nuestras espaldas. Cuando miramos en esos planos, no es necesario darnos la vuelta para ver detrás de nosotros. Girarnos para ponernos de frente, es otra cosa que no ayuda a mantener la visión en ese plano, así que mi consejo es que no se den la vuelta y se concentren sólo en conservar el estado en el que han logrado la visión.

Me despido con una anécdota referente a este tema de las visiones espectrales.
Una mañana me levanté temprano como de costumbre y estaba afeitándome frente al espejo de mi baño cuando de pronto, vi parado en la puerta a un espíritu.

No me asusté, porque lo conocía. Era uno de los muchos ancianos que frecuentan mi centro de trabajo, un centro de jubilados. Me dijo hola y yo le devolví el saludo. Me dijo alguna otra cosa más sin importancia, como hacía cada vez que nos encontrábamos allá en el trabajo y la visión se rompió.

Por lo general, los espíritus no se dejan ver por gusto. Les gusta acercarse a las personas que pueden verlo, y si es una persona que además de verlos, los trata con naturalidad, pues mejor aún, así que no puedo quejarme de que se me dejen ver tantos y tan a menudo.

Me quedé pensando en que aquel señor había fallecido. Una hora después me llamaron del trabajo para un asunto que no podría recordar. Antes de colgar el teléfono le pregunté a mi compañera de trabajo si no se había enterado del fallecimiento de alguno de nuestros asociados. Ella respondió que no, que no se había enterado de nada.

Dos días más tarde, al llegar al trabajo, me enteré de todo. Mi compañera me dijo: Sí, Tadeo, aquella misma mañana en que hablamos murió un señor de los habituales del centro, y lo peor es que murió asesinado por su propio hijo. Dicen que lo encontraron tirado en el suelo a la entrada del baño de su casa.

TADEO

miércoles, 2 de septiembre de 2009

MIEDO A LA LIBERTAD


MIEDO A LA LIBERTAD

Los maestros de sabiduría temen a la libertad. Para ser más exactos, ellos sienten miedo de la manera en que los seres humanos que pululamos hoy por el planeta, es decir, nosotros, entendemos el concepto libertad y la manera en la que le rendimos culto.

Para los maestros de sabiduría, libertad, entendida como lo entendemos los humanos, es sinónimo de caos. Es decir, las mentes que buscan desesperadamente la libertad, son para ellos, mentes caóticas.

Según explican, una mente sabia y equilibrada es aquella que en vez de buscar la libertad, entendiendo esta, como buscar escapar del poder y el efecto de las leyes de la naturaleza, que es lo mismo que decir, las leyes de Dios, procura estudiarlas y conocerlas para luego, utilizarlas en su provecho.

Cuando la mente se ejercita en el estudio y la investigación empiezan a aparecer las respuestas, y aquel que puede darle respuesta a las interrogantes que la vida le va presentando, entonces empieza a experimentar un raro estado de tranquilidad, de paz, y por tanto, también de libertad. Eh, aquí la libertad que desean para nosotros los maestros de sabiduría, y no esa otra que surge de la negación de las leyes que rigen nuestra vida y el funcionamiento de los universos conocidos y desconocidos.

Ya decía José Martí, uno de los maestros de la nación cubana: “Ser cultos es la única manera de ser libres”.

Los maestros de sabiduría orientales dicen lo mismo, aunque quizás de un modo que nos conmociona un poquito más. Ellos dicen:
“La humanidad, más que libertad, necesita maestros”.

Y si les hablas de esa otra libertad más mundana, esa a la que más hacemos referencia los humanos, esa libertad de andar por casa, esa que implica tener tiempo para hacer lo que nos dé la gana, ellos nos dicen:
“¿Para qué quieres libertad, si luego no sabes hacer nada bueno con ella?

TADEO

viernes, 7 de agosto de 2009

EL PODER SECRETO DE LAS PALABRAS

EL PODER SECRETO DE LAS PALABRAS

Siento un respeto muy especial por las palabras y ese respeto se debe a que soy consciente del poder que tienen. Las palabras forman ideas, y esas ideas pueden taladrar nuestras mentes y habitar para siempre dentro de nosotros.

Las ideas buenas nos iluminan y nos conducen por el camino del bien, las ideas malas, todo lo contrario.

El problema es detectar cuáles, de entre nuestro arsenal de ideas, son ideas buenas, y cuáles, malas.

Pondré aquí una idea para utilizarla como ejemplo:

"Nadie tiene la voz tan pura como aquellos que están en lo más profundo del infierno." Franz Kafka.

De pronto nos encontramos ante una idea hermosa, bien construida, una idea con encanto, y si vemos que la ha dicho una persona famosa, pues tendemos a tragárnosla y darla por válida. Creemos que hemos aprendido algo bueno y útil.

Pues bien, en este caso, y siempre partiendo de mis conocimientos espirituales, sé que esta idea no es cierta. La voz de los seres infernales no es pura, por el contrario.

Los seres infernales no pueden aportar con su voz más nada que aquello propio de su condición. Sus voces, escuchándolas con los oídos del espíritu, no son para nada dulces. Incluso, hay seres de estos planos que rugen como animales, y otros, ni siquiera tienen voz.

Puras y hermosas son las voces de los planos superiores. Esos son los sonidos hermosos y celestiales. La música clásica, por ejemplo, viene a la tierra de los planos más elevados. Las ideas hermosas, esas que nos acercan al amor al prójimo y a perdonarnos los unos a los otros, son ideas que vienen de arriba.

De los planos infernales sólo pueden venir voces ásperas que nos inciten al mal, voces engañosas que si acaso, pueden meter veneno en nuestras almas.

Así que por mucho que lo haya dicho Franz Kafka, deberíamos poner en duda tal afirmación. Tal vez Franz Kafka fuera un ángel del infierno. El hecho de que alguien haya alcanzado la fama en tiempos oscuros del desarrollo espiritual de la humanidad, no significa que sea un gran ser espiritual, podría más bien significar todo lo contrario.

Dicen los maestros de sabiduría:

En vuestro mundo está la mediocridad distante de las altas cimas espirituales. Ella es la medida de las cosas. Forma vuestra ética y vuestra sistema de valores. Sólo una verdad mediocre, próxima a la naturaleza animal, puede tener rápida acogida y afirmación, porque es accesible. En vuestro mundo, si el triunfo parte del supuesto de la comprensibilidad, todo éxito, para ser rápido, debe contener afirmaciones mediocres.

El aplauso de la muchedumbre es inversamente proporcional al valor.

Los grandes seres espirituales pasan por la tierra solitarios y doloridos, pero conscientes de su propio destino. Incomprendidos y gigantescos, asqueados de los ídolos de la muchedumbre, aturdidos por el estruendo de la vida, desatentos e ineptos porque sus almas están a la escucha de un cántico que viene desde dentro y hacia lo infinito se eleva.

Conocen el espanto de aquel que se asoma solo al abismo de los grandes misterios, el vértigo de las grandes alturas, la soledad angustiosa del alma frente a la inconciencia humana. Conoce la lucha atroz contra la animalidad que retorna, las inmensas fatigas y peligros que aguardan a quien quiere apartarse en vuelo. Los ciegos dicen: Está loco. Y él se siente aplastado por el peso inútil del número. Comprende la bajeza de quien no lo comprende. Él no es como los demás, sólo un cuerpo, es sobre todo un alma.

¡Ay de vosotros, los que son hoy aplaudidos por los hombres!

Después de apuntar estas ideas de los maestros de sabiduría, concluyo diciendo que debemos tener discernimiento para determinar qué ideas de las que aprendemos de la realidad, nos resultan útiles y luminosas, y cuáles debemos desechar de nuestro interior por dañinas.

El discernimiento es muy importante para avanzar en el camino del crecimiento espiritual.

Cuidémonos también de las ideas que ponemos en el alma de los demás. Una idea luminosa, puede ser el mejor regalo para nuestro prójimo, pero una mala idea, llena de odio y de rencor, puede envenenar el alma del otro, y también, de alguna manera, el alma del mundo.

TADEO

jueves, 16 de julio de 2009

EGO Y EGOÍSMO

EGO Y EGOÍSMO

Durante las últimas semanas he estado meditando sobre el tema del EGO y del EGOÍSMO y mi deseo es poner por escrito algunas de las ideas fundamentales que he sacado en claro de mis estudios al respecto. Tengo claro en mi cabeza lo que quiero transmitir, pero me hago un lío intentado encontrar la manera más sencilla de hacerlo.

¿Por qué se me hace tan complicado explicar mis ideas? Debe ser porque no tengo una manera sencilla de responder a los muchos por qué que se desprenden de mis afirmaciones. Bueno, intentaré avanzar aunque diste mucho este escrito, de ser un texto redondo y que Dios coja confesados a mis lectores.

He empezado por buscar en los diccionarios qué significa la palabra EGO. He descubierto que EGO no es más que una palabra latina que significa YO. Pero ¿qué es YO? ¿Qué significa esta palabra? Los diccionarios dejan claro que la palabra YO es de las más complicadas de definir y de hecho, existen diferentes definiciones en función del área del conocimiento en el que nos estemos moviendo.

No es lo mismo hablar del YO en el ámbito de la lingüística, que en el ámbito de la antropología, o del psicoanálisis, o en el ámbito de las filosofías occidentales u orientales.

Mi intención es explicar la idea del YO que he aprendido de los maestros de sabiduría.

Para entender la manera en que ellos conciben el YO, tenemos que tener siempre presente una idea básica, y es la idea del MOVIMIENTO. Si en algo se diferencia el pensamiento del hombre ordinario, con respecto al pensamiento de los maestros de sabiduría, es en que el hombre ordinario busca instintivamente el comienzo de las cosas y una vez que encuentra el principio del fenómeno, avanza hasta desmenuzarlo completamente y de ese modo, llegar a entenderlo a cabalidad.

Los maestros de sabiduría procuran dejar claro que los fenómenos no tienen un principio, sino que forman siempre un eslabón de una cadena infinita, y además, todo fenómeno se encuentra en movimiento, y por tanto eso lo relativiza todo. Quiero decir con esto, que para los maestros de sabiduría, lo que puede parecernos hoy una verdad absoluta, mañana puede ser una verdad relativa, luego, una media verdad, y más allá en el tiempo, puede convertirse en una mentira.

Para ellos, lo que hoy nos parece justo, mañana será injusto, y eso no significa que en su día nos hayamos equivocado valorando el fenómeno en cuestión, sino que esto que nos ha sucedido es lo normal que ocurra siempre. Ellos dicen. Por muy maravillosa que parezca la fruta, sólo tenemos un momento idóneo para comerla. Si no la comes en su momento de maduración óptima, entonces perderás la posibilidad de hacerlo, porque se pudrirá de no ser consumida.

Del mismo modo entienden ellos todos los fenómenos de la naturaleza y la sociedad. Hay ideas sociales, por ejemplo, que hoy nos parecen maravillosas. Me refiero, por ejemplo, a las ideas de libertad, de justicia, de bien, etc. Según ellos, estas ideas corresponden a nuestro nivel de evolución de nuestra conciencia, pero dan por sentado que no serán ideas eternas y siempre están prestos a adoptar las nuevas ideas que respondan en cada caso, al momento psicológico que viva la humanidad.

Otro ejemplo de esto, es cómo ciertas ideas en su momento, resultan revolucionarias y avanzadas, pero luego que estas ideas han dado su “zumo”, luego de haber sido “exprimidas”por la sociedad, deben ser desechadas, y por tanto, tales ideas que en su día resultaron avanzadas y válidas y motor del progreso, luego ellas mismas, así como las personas que las sostienen, se convierten en impedimento del desarrollo, y por tanto, se convierten en reaccionarias, así como las personas que las defienden.

Aparentemente me he alejado del tema del YO, pero quise hacerlo para que entiendan luego con facilidad, cómo para los maestros de sabiduría, la idea del YO también varía a lo largo del tiempo.

En un momento determinado de la evolución, sólo existía un YO, que podemos identificar con Dios, o con la Antimateria, o con el Espíritu puro. El proceso de diferenciación nos fue aportando progresivamente un cuerpo MONÁDICO, un cuerpo ÁTMICO, un cuerpo BÚDICO (he aquí nuestros 3 cuerpos espirituales) y luego, aparecieron los 3 cuerpos físicos, que son el cuerpo MENTAL, el cuerpo ASTRAL y el cuerpo FÍSICO.

Como todo existe en movimiento y nos movemos constantemente en un ciclo eterno que nos lleva desde el espíritu puro hasta la materia pura y viceversa, en un proceso que, según las enseñanzas tibetanas dura 311 040 000 000 000 de años, la idea del YO, también progresa.

En el momento en que nos encontramos hoy, es decir, encarnados en un cuerpo físico, está claro que cuando decimos YO, estamos pensando sobre todo en nuestro cuerpo físico. De hecho, el ser humano común, no entiende el YO como algo diferente del cuerpo físico.

Sin embargo, los maestros de sabiduría nos invitan a entender el YO de otro modo. Ellos nos explican la importancia que tiene el reconocer, además de nuestro cuerpo físico, también el resto de nuestros cuerpos: ASTRAL, MENTAL, BÚDICO, ÁTMICO, MONÁDICO y ÁDICO (este último es el cuerpo mismo de la divinidad).

De hecho los religiosos orientales cuando dicen el famoso mantram:
OM MANI PADME HUM (Yo soy la joya en el loto), y sobre todo, la primera parte, OM MANI (Yo soy) no están pensando en el YO entendiéndolo como cuerpo físico, sino que procuran ponerse en contacto con ese YO más profundo y trascendente.

Téngase en cuenta que cuando el cuerpo físico muere, los cuerpos espirituales siguen viviendo. Y téngase en cuenta que eso que se muere primero, es lo más externo y lo más alejado de nuestra verdadera esencia y por tanto, de nuestro verdadero YO. Los maestros de sabiduría nos enseñan que somos mucho más que nuestro cuerpo físico, y que necesitamos expandir la idea del YO.

Una vez que hemos conseguido pensar en nosotros mismos como seres de múltiples cuerpos y con esencias mucho más duraderas que el cuerpo físico, estamos en condiciones de reflexionar sobre otro aspecto relacionado con todo lo anterior e igual de interesante.

Dicen los maestros de sabiduría que el ser humano en los inicios de su existencia, identificaba lógicamente, su YO, con su cuerpo físico y lo cuidaba por instinto de conservación. Con el tiempo fue perfeccionando sus habilidades para cuidar de sí mismo y a lo largo de años y años, fue aprendiendo a cuidar de su pareja y de sus hijos del mismo modo en que cuidaba de sí mismo. Esto está relacionado con el amor. En la medida en que somos capaces de amar al otro, expandimos sobre él nuestro EGO.

Una persona que ama a otra, siente que no son más dos cuerpos, sino que son uno solo. Curiosamente en los planos espirituales esto es cierto. Cuando dos personas se aman, fusionan todos sus cuerpos. Los cuerpos más densos tienen más problemas para fusionarse, y los menos densos, tienen menos problemas, de este modo, los cuerpos FÍSICOS se unen a través del acto sexual, los cuerpos ASTRALES, se unen a través de los sentimientos compartidos, los cuerpos MENTALES, se unen a través de las ideas compartidas, y luego, los restantes 3 cuerpos (BÚDICO, ÁTMICO y MONÁDICO) se unen de una manera increíble, y a veces esta unión la arrastramos a lo largo de nuestras sucesivas vidas.

Por eso es que las personas que se han amado alguna vez, luego en las encarnaciones siguientes, vuelven a encontrarse en el camino de sus vidas, porque existe entre ellos un lazo energético espiritual increíblemente fuerte. Crear estos vínculos de amor con las demás personas nos hace grandes en los planos espirituales. Cada lazo de amor que fabricamos, cada puente de amor que tendemos hacia otras personas, se ve en los planos espirituales como un rayo de luz, y las personas capaces de amar al prójimo, se ven como soles. Son seres luminosos con auras preciosas. Si amar de este modo, puede ser hoy un problema, en las sociedades del futuro, iremos eliminando las barreras que hoy le ponemos al amor.

Retomando el curso de mi explicación, les decía que el EGO se expande hacia los seres amados, como la pareja y los hijos. En este momento de la evolución nos encontramos hoy. Somos capaces de amar y de dar hasta la propia vida por nuestras parejas e hijos. Sin embargo, vamos camino hacia la expansión del YO hasta límites insospechados.

Si hoy en día, una persona EGOÍSTA, es aquél que sólo es capaz de pensar en él y de preocuparse por el bienestar personal, dentro de unos años, una persona egoísta será también aquella que sólo sea capaz de pensar en él y en su pareja e hijos.

En un futuro no muy lejano, nuestro EGO se expandirá hacia la familia más extensa y luego hacia todos los habitantes de la ciudad, de la nación y del planeta. Ese es el futuro que nos espera. Dentro de unos cuantos cientos de años, seremos capaces de amar a cualquier ser humano, del mismo modo en que hoy amamos a nuestra pareja e hijos.

Por tanto, los maestros de sabiduría nos invitan a amar al prójimo, que es lo mismo que decir, a expandir nuestro EGO. Nos invitan a olvidarnos de esa idea del YO limitándola a nuestro cuerpo FÍSICO, y reconociendo que a fin de cuentas, el ser humano es mucho más que su cuerpo físico, que su vida trasciende la vida misma del cuerpo FÍSICO, y que en esos estados de la existencia, conformamos con los demás seres humanos, unidades colectivas, porque recordemos e imaginemos, que una vez sin cuerpo físico, desearemos unirnos con las personas amadas y permanecer así metidos unos dentro de otros, para toda la eternidad, disfrutando de un tipo de unión de amor inconcebible para los seres que vivimos hoy presos de un cuerpo físico.

TADEO

viernes, 3 de julio de 2009

YO QUISE SER UN LAMA


YO QUISE SER UN LAMA

Cuando era niño me sentía un bicho raro. A simple vista podía parecer un niño normal, pero se dieron situaciones atípicas alrededor de mi nacimiento que hicieron que mis padres y mi familia en general, tuvieran hacia mí un trato especial.

Ya les he hablado de este asunto en entradas anteriores. Una señora muy milagrosa, una mujer considerada una santa de mi ciudad natal, se apareció como por arte de magia el día antes de mi nacimiento, y rompió el hechizo que impedía a mi madre tener hijos varones. Al menos otros 3 bebés perdió mi madre. Yo fui en cambio, el único que se logró salvar de los brazos de la muerte.

Quiero decir con esto, que yo tuve, no tres reyes magos, pero sí una maga que puso las manos en el vientre de mi madre para romper aquel maléfico hechizo, y hubo alrededor de mi nacimiento, esos santos inocentes, hermanos míos, que murieron sin que tuvieran la suerte que tuve yo.

Dice mi madre, que ella tenía que estar siempre pendiente de mí, porque no lloraba nunca. Dice que me despertaba y me quedaba en la cuna sin llamar a nadie. Que era muy tranquilo. Que siempre tuve una extraña paz en mi alma.

Luego, cuando empecé a mirar el mundo desde mis propios ojos, aunque me gustaba jugar con los niños de mi edad, también me encantaba sentarme a escuchar a las personas mayores.

Mi abuelo de 80 años, me llevaba a la iglesia y luego de rezar y de echarle dinero a los santos, se sentaba en el pórtico del templo a conversar con sus amigos.

A mí me invitaba a que me pusiera a jugar con los demás niños, a corretear por el templo y sus alrededores, pero yo prefería sentarme a escuchar las conversaciones de los mayores. Escuchaba atentamente todo lo que allí se decía, y luego cuando nos marchábamos, interrogaba a mi abuelo sobre todo lo que no había llegado a comprender. Parece que era un niño muy dado a preguntarlo todo.

Ya desde entonces, me daba cuenta de que había una especie de madurez en mí, impropia de mi edad o de lo que se esperaba de mí para aquellas edades.

A veces llegué a pensar que era un robot, una suerte de experimento científico, porque miraba a mi alrededor y notaba que los demás miraban el mundo de un modo que a mí me resultaba raro. Los gustos e intereses de los demás, no eran por lo general, mis gustos e intereses.

Por eso me daba miedo ir al médico. Pensaba que un buen día uno de los doctores que me atendía, me desconectaría. Me preguntaba si mis padres serían conscientes de aquello que en mí era sólo una sospecha. Me pasé pensando cosas como estas, durante buena parte de mi niñez.

En el colegio era un niño aventajado y mis profesores me adoraban. A veces daba clases a mis propios compañeros, y compartía mesa con el resto de los profesores gracias a que mi padre era profesor del colegio y me llevaba a almorzar con él.

Si un buen día hubiera llegado a mi casa un lama con su túnica azafrán diciendo que yo era la reencarnación de uno de sus maestros fallecidos, me habría parecido tan natural. Me habría ido más feliz que feliz al Tibet y hubiera adoptado mi vida de monje sin ningún problema.

De hecho, en cierto momento de mi vida, teniendo ya 19 años, y estando estudiando Ingeniería Industrial en la Universidad Central de las Villas, decidí que estaba tirando mi vida por la borda. Comprendí que me estaba engañando a mí mismo siguiendo aquel camino que me conduciría a llevar una vida de ingeniero, y lo dejé todo para irme a estudiar la carrera de Licenciatura en Historia.

No me fui a un monasterio tibetano, pero sí hice algo que me acercaba a ese mundo. Me dediqué a los estudios históricos, filosóficos y sociológicos, es decir, estudios que me acercaron a esos temas que siempre me fascinaron: la historia, la filosofía, la sociología, la religión, la etnografía, el arte, etc. Por primera vez me sentí estudiando algo que me llenaba y para lo que al parecer, había nacido con habilidades, pues ya durante mis estudios de ingeniería, mi profesora de filosofía descubrió en mí un talento natural para su asignatura y en más de una ocasión me pidió que diera conferencias sobre ciertos temas. Mis compañeros decían que aquella mujer estaba enamorada de mí.

De manera paralela a mi carrera, realicé estudios por mi cuenta de hinduismo, budismo, teosofía y otras ciencias esotéricas. También estuve estudiando el pensamiento cristiano, a la par de acercarme al estudio de las religiones populares cubanas como la santería, la palería y el espiritismo.

A los 24 años, ya tenía muy claro que mi vida sería un camino de búsqueda y de crecimiento espiritual. Y así ha sido.

Tengo claro que no soy la reencarnación de un lama. Pero al mismo tiempo, me parece tan raro que Osel, el niño lama español, ese a quien le tocó en suerte ser llevado al monasterio de Sera, al norte de la India, para asumir la vida de monje budista, por haber sido aceptado como la reencarnación del lama Yeshé, tenga tantas dudas de sí mismo, sobre su vida pasada y futura.

¿Se estarán equivocando los lamas en este asunto de buscar bebés por el mundo dando por sentado que los maestros lamas fallecidos regresan a la tierra al poco tiempo de haber fallecido? Al respecto tengo serias dudas.

Según los conocimientos que tengo, las almas reencarnan como promedio, cada 144 años. Entonces ¿por qué tienen los lamas que regresar a la tierra inmediatamente después de haber desencarnado? ¿Y por qué regresar para hacer exactamente lo mismo?

Luego, desde mi auto conocimiento, desde la búsqueda personal que he realizado, he llegado a recopilar información suficiente de mi vida pasada como para saber al menos, que no fui un monje tibetano. ¿Entonces cómo es posible que Osel, tenga tantas dudas al respecto? Sus dudas no hacen más que agrandar las mías.

Cuando se tiene un poquito de crecimiento espiritual, y cuando se ha vivido la vida que este chico ha vivido, te guste o no lo que tienes por delante, comprendes en tu fuero interno, que estás en tu lugar. Sin embargo, Osel ha renegado incluso, de la filosofía budista.

En todo caso, creo que Osel estará preparado para ser un buen lama, aún cuando no haya sido realmente la encarnación del lama Yeshé. Tal vez sea mejor para la evolución del universo lama, que lleguen a esos templos almas mejor preparadas para seguir haciendo avanzar estas religiones. Porque lo que sí está claro es que si Dios lo ha llevado a ese sitio, por algo será.

TADEO