lunes, 20 de marzo de 2017

HISTORIAS MÁGICAS DE CUBA


HISTORIAS MÁGICAS DE CUBA

Han pasado ya algunos años desde que el ser humano descubrió que varios de los más asombrosos monumentos de la antigüedad, como son las Pirámides de México, las Pirámides de Egipto y las Pirámides de China está perfectamente alineadas, y se ha dicho que esto no puede ser casualidad. 
Lo que no han advertido estos señores es que esta importante línea que atraviesa todo el planeta, también atraviesa a Cuba por su mismo medio, exactamente la toca en Topes de Collantes, un bello lugar montañoso situado a unos 20 km de la no menos bella y mágica ciudad de Trinidad. Hace ya más de 60 años, exactamente hacia 1949, un científico finlandés radicado en Cuba, llamado Walter Blomquist, escribió un libro llamado HOMONOMÍA, LA NUEVA CIENCIA CÓSMICA que es una especie de síntesis del conocimiento humano, y mezclando ciencia y religión, pretende dar respuestas a las grandes interrogantes de la humanidad: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? En este curioso libro, que más bien parece un libro revelado por una inteligencia superior, aparece un mapa que el autor llama “El mapa de la Gran Pirámide” donde se divide el mundo en cuatro cuadrantes y donde se pone hincapié en un cuadrante que él llama: “CUADRANTE CÓSMICO HUMANO”. Lo curioso es que la coordenada principal de este cuadrante, atraviesa a Cuba por su mismo medio, es decir, por Topes de Collantes, y esto hizo pensar a Walter Blomquist que en Cuba iba a pasar algo que iba a influir en los destinos de la humanidad. Animado por sus ideas, después de terminar sus estudios Universitarios en la Universidad de Columbia, Nueva York, decidió viajar a Cuba para poner en conocimiento de los cubanos su descubrimiento. Pero en 1949 se encontró el país demasiado revuelto, y aunque dio conferencias en la Universidad de la Habana, y en otros sitios, como logias masónicas y demás, su pensamiento, no tuvo mucha repercusión. Consiguió publicar su libro, haciendo una modesta tirada que llegó a pocas manos, y en medio de todo esto, triunfó la Revolución en 1959. Walter Blomquist estaba eufórico. Aquello que había sucedido en la isla y que estaba conmocionando al mundo, era para él, la confirmación de que sus teorías eran ciertas. Se entrevistó con Fidel Castro y con el Ché Guevara, pero sus teorías metafísicas no interesaron demasiado a los dirigentes de la Revolución, cuyo pensamiento estaba más cerca del ateismo que de cualquier forma religiosa o metafísica. A pesar de ello, Walter Blomquist se quedó a vivir en Cuba. Se casó con América Sánchez Bonachea, una muchacha de Sancti Spíritus, descendiente del Mayor General Serafín Sánchez, a quien había conocido en sus años de estudiante universitario, y terminó viviendo en la Habana, y muriendo allí, sin que su pensamiento fuera reconocido y tenido en cuenta.Durante los años entre 1970 a 1980, se sabe que se presentó en Cuba, un monje budista asiático, no recuerdo si chino o japonés y le comunicó a las autoridades cubanas, que él había recibido una información en un sueño, donde le habían hablado de la importancia de Cuba para el despertar espiritual del planeta en el tercer milenio, y pidió autorización para establecer en Cuba un templo budista, pero el gobierno cubano rechazó esta idea. A estas alturas del relato podríamos preguntarnos si hay algo especial en Topes de Collantes. ¿Ha pasado o pasa algo especial allí? Pues la respuesta es que sí. Durante las primeras décadas del siglo XX cubano, cuando los médicos de Trinidad no encontraban manera de curar a un enfermo, le recomendaban que se cogiera un mulo o un burro, e hiciera una peregrinación hasta Topes de Collantes, porque sin saber muy bien por qué, muchos enfermos regresaron milagrosamente curados a la ciudad. Tanta fama tenían estas milagrosas curaciones, que el presidente de Cuba por aquel entonces, Fugencio Batista, decidió construir allí arriba, en medio de aquel lugar intramontano, un gran hospital. Dicho centro de salud, se encuentra hoy en funcionamiento. Otra de las rarezas de Topes de Collantes, es que allí fue colocado un extraño conjunto escultórico con forma de reloj de sol. Su autor, el arquitecto cubano Rafael Fornés, siempre ha dicho que su obra no tiene nada que ver con estas teorías, pero muchos metafísicos piensan que esta idea pudo haber venido de lo alto, sin que fuera necesario que su autor tuviera conciencia de lo que estaba haciendo y de su verdadero significado. El Estado cubano ha tenido en secreto todo lo referente a estas teorías que señalan a Topes de Collantes como el centro energético y de poder espiritual más importante de Cuba, porque algunos miembros de cierta secta cubana, decidieron acudir a este lugar, y allí dejarse morir de inanición, pues creían que si morían en ese lugar y de ese modo, sus almas terminarían reencarnando en otros mundos más evolucionados que la Tierra. Y ahora, como diría Reinando Taladrid, saque usted sus propias conclusiones.



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