domingo, 16 de marzo de 2008

HABLAR DE SEXO


HABLAR DE SEXO

Dejo a los lectores, estas reflexiones que acabo de escribir para una amiga. Espero que les resulte de interés.

Querida amiga:

Hablar de sexo siempre es complejo, porque a lo largo de los siglos se ha convertido en un tema tabú para la mayoría de las culturas. Por tanto, me admiro y me maravillo al leer tus palabras, al verte abriendo las compuertas de tu alma para gritar a los cuatro vientos lo que sientes, y cómo sientes tus experiencias sexuales.
Me parece maravilloso que lo hagas, que eches a rodar esta forma de pensamiento que sin dudas, ayudará a que poco a poco las mentes, se vayan liberando.
Lo que has hecho, abrir tu corazón para permitirnos entrar en esa zona vedada donde guardas tus sentimientos, emociones y pensamientos que nacen de tus experiencias sexuales, es como permitirnos compartir contigo el acto del amor, y por tanto, me siento feliz porque sueño con que un día, todas las mujeres del mundo sean capaces de hablar de sexo sin tapujos y amar con el cuerpo sin tapujos.

El sexo, y todas las energías que emanan de nuestro cuerpo físico, son muy poderosas. De ellas, la energía sexual (que no se debe confundir con la kundalini) tiene la peculiaridad de ser, por sus peculiaridades vibratorias, la que más fácilmente detectamos, la que resulta, por tanto, más familiar a los seres físicos.
Debido a ello, es que el acto sexual se nos revela como un mecanismo magnífico de aprendizaje místico y espiritual. ¿Por qué? Pues por muchas razones. En primer lugar, por lo ya expuesto: Es una energía que todos sabemos identificar fácilmente, y todos los que han enseñado algo a otros alguna vez, saben que uno de los principios básicos de la enseñanza, es partir de lo conocido, para llegar a lo desconocido, por tanto, el poder sentir como esa energía existe y se manifiesta, sirve a los instructores de metafísica, para acercar a sus discípulos al universo de las energías, partiendo de las más “groseras”, hasta llegar a las más “sublimes”.
He puesto groseras y sublimes entrecomilladas, para que quede claro que no las estoy ubicando de manera jerárquica, y que estoy totalmente en contra de que se demonice a la energía sexual. Creo que hacerlo es un gran error que tú has superado en tus reflexiones, y a lo que yo me sumo totalmente. Simplemente he querido advertir las diferencias que existen entre todas esas energías que parten de cada uno de nuestros chakras.
Es interesante que los estudiantes de metafísica, procuren ponerse en contacto con todas y cada una de las energías que emanan de nuestro cuerpo físico, para identificarlas y saberlas reconocer y utilizar de manera adecuada.
Todos sabemos que ciertas escuelas esotéricas orientales de la India, China, etc, utilizaron y tal vez utilicen incluso hoy, las prácticas tántricas, es decir, el uso de la energía sexual, de esa energía que emana del chakra del sexo, para despertar la kundalini y así alcanzar la iluminación.
Los maestros tantricas han advertido siempre de los peligros que ofrece este camino de crecimiento espiritual.
Al menos en mi caso, nunca me he sentido tentado a practicarlo, en primer lugar por la complejidad que estas técnicas presentan, y por la barrera psicológica que tenemos los humanos occidentales, debido a siglos y siglos de represión sexual.
Sería engañarnos pensar que no nos costaría trabajo, pasar por encima de esas barreras y tabúes, y comportarnos sexualmente de acuerdo a nuestros principios actuales, adquiridos de espaldas a la sociedad, y emanados de las enseñanzas espirituales recibidas.
Nosotros, seres en evolución espiritual, muchas veces hemos sentido la necesidad de romper con el mundo en muchas cosas. Algunos de nosotros lo hemos conseguido más, otros menos, siempre en función de nuestro valor, de nuestras condiciones objetivas concretas y de las propias ataduras kármicas que nos impiden hacer de nuestra vida lo que el conocimiento que atesoramos, nos dicta.
Sería bueno que todos pusiéramos paz en nuestras almas y también, comprensión y discernimiento en nuestras mentes, para ampararnos y comprendernos a nosotros mismos. Para saber que el conocimiento que ha ido llegando a nosotros a lo largo de sucesivas encarnaciones, no siempre lo tuvimos, y que incluso, hoy que nos hemos quitado de los ojos algunos de los muchos “velos” que nos impiden ver la Verdad del UNO, no estamos exentos de enredarnos en la telaraña de Maya, y vivir a la par, también una vida mundana, a la cual no debemos temer.
Simplemente nos toca hoy actuar en consonancia con nuestro grado espiritual.
Un estudiante de matemáticas de segundo grado, resolverá muy fácilmente las operaciones propias del primer grado, resolverá con algo más de trabajo, las propias de su nivel, y sucumbirá a las operaciones de los grados superiores. De igual modo, todo ser humano, resolverá o sucumbirá en cada caso, ante los ejercicios vitales a los que se enfrentará a lo largo de su vida. Es ley de vida.
Somos seres terrestres que hemos apenas abierto la puerta que nos permitirá dar pasos en el camino del crecimiento espiritual, pero nos ayudará mucho ser humildes y reconocer nuestras limitaciones, ser humildes y procurar comprender la distancia que existe entre nosotros y los grandes seres espirituales del universo, sin dejar de sabernos una chispa divina, y por ende, Dios mismo.
Entender que somos Dios y a la misma vez, un grano de polvo desorientado en la bastedad del universo, es la Sabiduría.

Regreso al tema SEXO.
Decía que la energía sexual, por sus peculiaridades vibratorias, resulta fácilmente identificable por todos. De hecho, la conservación de la especie, ha sido confiada a ese “dragón”, a ese “titán” magnífico que a la mayoría de nosotros nos doblega o nos ha doblegado, si no en esta encarnación, sí en la mayoría de ellas.
Es importante que se diga que el “pecado” sexual (y uso esta expresión sólo para acercarme a la mentalidad occidental) no se puede medir por el número de contactos sexuales (cosa muy propia de la iglesia cristiana) Es decir, por ejemplo: “Tantos actos sexuales realizados, tantos Padre Nuestros a rezar”o lo que es lo mismo, por ejemplo: “10 actos sexuales, 10 veces pecador”.
Este razonamiento es de locos. Es importante que midamos el “pecado”, no por la cantidad de veces en que incurrimos en él, sino por el apego que tenemos respecto a él.
Aquí es importante que dejemos claro que una persona muy apegada al sexo, lo puede hacer 100 veces, y que una persona nada apegada al sexo, lo puede hacer otras 100, y eso no quiere decir nada. Del mismo modo que un adicto al chocolate se puede comer 10 barras de chocolate y otro que no lo es, por la razón que sea, puede hacer lo mismo. Del mismo modo que puedes pasarte toda la tarde escuchando raeggetón con un amigo al que le encanta. Pero por haber estado los dos escuchando lo mismo durante el mismo tiempo, no quiere decir que ambos hayan vibrado de igual modo ante la misma música.
Quiero decir con estos ejemplos, que para saber cuan apegado se está del sexo, y esto es válido para todos los apegos materiales, lo importante es analizarnos internamente para llegar a descubrir la fortaleza o debilidad de dicho apego (conócete a ti mismo)
Ya lo dijo el maestro Jesús: “si te es dado renunciar al sexo, hazlo. “ Ahora bien, ¿quiso decir Jesús que debíamos todos dejar de tener sexo? Pues evidentemente, NO. Sus palabras fueron desgraciadamente mal interpretadas. Primero, la Iglesia Católica convirtió el “pecado” de la carne, en el gran pecado, a pesar de que la lógica más elemental deja claro que el sexo no puede ser para nada el gran pecado.
Los hombres se pueden hacer mucho más daño los unos a los otros, y podemos hacer a la humanidad muchísimo más daño.
Una vez alguien con quien conversaba sobre estos temas me decía que un mundo donde se practicara el sexo libre sería un caos. Yo le decía que un caos es este mundo en el que vivimos, donde los hombres se matan los unos a los otros, se explotan los unos a los otros, se dañan los unos a los otros.
Lo que Jesús quiso decir es que toda persona vivirá la sexualidad de acuerdo a su grado de evolución espiritual. Los seres menos evolucionados vivirán la sexualidad de una manera mucho más animal, mientras que los seres más evolucionados, la vivirán de un modo más espiritual.
De aquí podemos deducir que en un mismo acto sexual, dos personas pueden vivir experiencias totalmente diferentes. De ahí que el sexo, a pesar de la importancia de la cópula física, tiene un componente muy importante de cópula espiritual. Todos sabemos y hemos comprobado la complejidad que conlleva acoplarse física y espiritualmente con otra persona, y queda claro que el acople espiritual es lo más complicado.
No procuremos imponer nuestra manera de ver el sexo a los demás. Cada uno lo verá desde su grado de crecimiento espiritual. No es bueno convertir nuestras vidas en una entrega desenfrenada al placer de nuestros cuerpos físicos, eso debe quedar claro. Por tanto, no divinicemos el acto sexual. El acto sexual puede ser un acto de amor divino, pero no siempre lo es. Lo es cuando las personas que lo realizan, manifiestan a través de él, esa espiritualidad, ese amor, ese sentimiento puro y hermoso que los arrastra y abraza, pero no siempre es así.
Al coito se puede llegar por otros caminos muchos menos puros, y por tanto, en esos casos, no ayudan al crecimiento espiritual.
Ahora bien, no podemos mirar el sexo sin tener en cuenta que es un fenómeno con peculiaridades culturales. No en todos los países se vive la sexualidad del mismo modo, ni tampoco se ha vivido de igual modo en todos los momentos de la historia. No es lo mismo el sexo hoy, que en tiempos bíblicos.
En occidente, debido a la interpretación errónea que la Iglesia Católica hizo de las palabras de Jesús, el sexo se convirtió en un tabú, y por tanto, hemos arrastrado una sexualidad enfermiza y limitada que ha producido muchísimos trastornos al ser humano, desde patológicos hasta de carácter social.
El temor al “pecado” del sexo, ha llevado al ser humano a limitar su necesidad de dar y recibir amor. Teniendo en cuenta que la humanidad en estos momentos está compuesta por seres más materiales que espirituales, es lógico entender que la sexualidad deba jugar un papel preponderante a la hora de manifestar esos sentimientos. Luego, como todo lo que se prohíbe, atrae, los impulsos sexuales se han visto acrecentados debido a la represión sexual que hemos sufrido.
Me parece magnífico que poco a poco, las personas se vayan liberando de esas cadenas y se deje de demonizar la sexualidad, porque está claro que contribuirá a todos los niveles, a favorecer las relaciones humanas y a que fluya el amor entre los seres, y esto lo digo dejando claro lo que ya he expresado: “Todo apego a lo material constituye atraso espiritual”, y por tanto, el apego al sexo, es también una muestra de ese apego.
¿Qué postura debemos tomar ante el sexo?
Creo que lo correcto es amar. Creo que en lo que hay que pensar es en el amor. Luego, que cada persona, según su grado de crecimiento espiritual, lo manifieste como mejor pueda.
No quiero dejar de señalar, que me parece de locos, invitar a una persona ordinaria a reprimir sus impulsos sexuales. Esto puede hacerle más mal que bien. Luego, creo que en el camino de la espiritualidad, hay muchas cosas que superar de la personalidad humana, antes que luchar contra el dragón de la sexualidad. Ya lo dijo el propio Gautama el Buda: “Si hubiera tenido que luchar contra algo más poderoso que el apego sexual, no habría alcanzado la iluminación”.

En el caso de los humanos más evolucionados, sucede que entienden el YO, como algo menos apegado a su cuerpo físico, y por tanto, manifiestan el amor más a nivel de sus vehículos espirituales. Podrían amarse con el cuerpo, pero nunca será un sexo grosero, no será un sexo que busque por encima de todas las cosas el placer genital. Los grandes seres buscan el placer del alma.

No quería dejar de hacer referencia a lo que dices respecto a lo que significa para una mujer dejar entrar a una persona en su interior. Siempre he creído que ese acto es un acto de una entrega mucho mayor que el acto de dar.
Creo que por ese camino también deberíamos ser conscientes de que en este camino hacia romper con las ataduras sexuales que hemos heredado de generación en generación, la sociedad ha colocado a la mujer en el papel de trofeo, de poseída, y al hombre en el papel de conquistador, de el que posee. La mujer en el papel de la que pierde algo en cada acto sexual, y el hombre en el papel del que gana siempre con cada acto sexual.
Debemos luchar todos juntos para conseguir acabar con esa forma de pensamiento. El sexo debe ser en todo caso, un acto en el que todos ganemos. En el que todos poseamos.
Decir además, que los hombres también deseamos dejarnos penetrar por la esencia espiritual de nuestra chica, queremos dejar que eso que es ella, se funda con nosotros de modo tal en que ya no sean más dos, sino uno solo.

Sin embargo, creo que la mujer tiene la suerte de poder igualar el acto espiritual de abrirse para que entre el otro, al acto corporal de abrirse para que entre el otro.
Creo que por eso, por esa peculiaridad del cuerpo femenino (y por otras peculiaridades de la sexualidad femenina) es que ellas tienden a igualar más fácilmente el sexo con el amor. A los hombres eso nos cuesta más, porque el amor lo entendemos como dejarnos penetrar el alma por la esencia de la otra persona, mientras que el sexo es un acto en que tomamos, en que penetramos, no somos penetrados.
Además, como el sexo es algo que ocurre al interior del cuerpo de la mujer, es lógico que la mujer lo viva como algo más de dentro, es decir, como algo más espiritual, mientras que el hombre lo vive como algo más externo, y por tanto, más propio de lo físico. De ahí, que existan determinadas propensiones psicológicas que hacen que la mujer tienda a relacionar más fácilmente el sexo con el amor, algo que a los hombres nos cuesta un poco más. Aunque, no quiero quitarle peso, en el caso de los hombres, a la enajenación que hemos sufrido con respecto al cuerpo femenino. Es decir, como es más difícil para el hombre, obtener el cuerpo de una mujer, que para una mujer obtener el cuerpo de un hombre, el hombre se encuentra en peores condiciones de buscar al unísono sexo y amor, cosa que la mujer sí puede dedicarse a hacer. Ella puede elegir entre todos los cuerpos que se le ofrecen, mientras que el hombre toma cuanto cuerpo se le ponga a tiro, porque no se siente en condiciones de desperdiciar las pocas oportunidades que se le presentan.
No es lo mismo renunciar al sexo como lo hace la mujer, que lo hace pensando:“Yo no tengo sexo porque no quiero, pero si quisiera, sé que tendría aquí a muchos hombres dispuestos”, a como lo hace el hombre que piensa: “Yo no tengo sexo porque no encuentro con quien hacerlo”. Para colmo, el impulso sexual en el hombre es más poderoso, porque su cerebro produce un 25% más de testosterona que el cerebro de la mujer. Por esto, y por no tener los hombres las limitantes culturales que sufren las mujeres, está claro y se entiende que él le dedique más tiempo a saciarse sexualmente, que a buscar el amor. Las mujeres en cambio, que se sienten saciadas ante el apetito sexual de los hombres que la rodean, se dedican mucho más a buscar el amor, e incluso, a buscar un buen padre para sus hijos. También dicen los científicos que la mujer, al producir una célula sexual cada 28 días, mientras que el hombre produce entre 13 y 16 millones de espermatozoides por eyaculación, tiende incluso biológicamente, a ser más selectiva con los hombres, mientras que los hombres, que estamos preparados constantemente para aportar nuestra esperma, no somos apenas selectivos.

Creo además, que en el camino de conseguir que el cuerpo de la mujer (y en mucho menor medida el cuerpo del hombre) deje de ser visto y tratado como un objeto, las mujeres tienen mucho que hacer, pues por desgracia, muchas siguen permitiendo que se les valore por su cuerpo, y le ponen precio, muchas veces haciendo de su belleza física, su principal arma de subsistencia en el mundo físico. Creo que ellas deberían tomar conciencia de que ellas son más que su cuerpo, y no vivir para hacer de ellos su razón de existir.
Por su parte, los hombres tenemos que aprender a amar a las mujeres como tal, y no a sus cuerpos. Yo creo que en la medida en que nos liberemos de todos esos tabúes sexuales, quedaremos en mejores condiciones de amarnos y de darle al acto sexual un sentido mucho más espiritual y menos carnal de lo que le damos hoy.

Creo que como parte de la evolución espiritual que veremos a lo largo de la era de Acuario, presenciaremos la liberación de la sexualidad, en un primer momento, mucho más material, corporal, y luego, poco a poco, y como consecuencia de esto, quedará la humanidad en mejores condiciones de entregarse al amor espiritual y sublime.

Me abrazo a tu energía y comparto contigo ese amor en Dios en el que somos uno.

TADEO


24 comentarios:

Alimontero dijo...

Querido Tadeo, me paro y te aplaudo..despues de esto nada puedo agregar que no hayas dicho.
Siempre se nos habló de "pecado" desde pequeñas... por eso tanta "tranca" en nosotras, ademas como tan bien describes, nosotras tenemos todo para "adentro", nosotras "sentimos" a través de nuestro sexo, no lo vemos. Uds son "externos", se ven y se manifiestan de esa manera..ya es una diferencia importante..
Muchas de nosotras hemos aprendido, como tu amiga, y hemos podido liberarnos algo...otras han podido superarlo.
Te felicito por enfocar tan bien y de forma tan "pedagógica" este tema "tabú"...
Has dado una clase magistral..
Te abrazo amorosamente,

Ali

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querida Ali Montero:
Dicen los muertos que a mí me pierde la lengua, que la tengo muy larga y hablo más de la cuenta, dicen que por la influencia de mi guía espiritual, que es una mujer muy habladora, y bueno, a veces, por mi propio orgullo y vanidad (tengo que reconocerlo)
Tus palabras llegan en el momento idóneo, pues estaba empezando a pensar que había sido una equivocación mía soltar esta parrafada. Pero si a ti te ha servido de algo, pues Dios sabe el bien que me hace.
Muchas gracias por tener la paciencia y la misericordia de leerme. Besitos:
Tadeo

Adriana Lara dijo...

Estuve leyendo mucho acerca de escribir sobre sexo cuando estuve escribiendo, el año pasado, un relato que estoy actualmente publicando en mi blog. Tan difícil escribir sobre sexo como hablar sobre ese tema sin caer en algo burdo o grotesco. Usted lo ha logrado.
Adri.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Adriana:
Por favor, puedes tutearme.
Luego te digo que muchas gracias por levantarme los ánimos con respecto a este texto. Me alegra que no lo sientas obseno ni burdo. Besitos. Muchas gracias:
Tadeo

Anónimo dijo...

Hola Tadeo, es muy interesante tu texto, me alegra que un hombre piense en como siente una mujer el sexo y es muy bueno como mujer saber que hay hombres que escriben claro y con conocimiento; pero bueno al final siempre caemos en la cuenta que sin amor nada es posible, diría que la vida es vegetativa sin amor, sin tener a nadie a quién amar y por supuesto somos humanos y siempre vamos a querer recibirlo también.
Un placer leerte.
Un beso.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola anónimo:
Me gusta mucho tu comentario. Pienso como tu respecto de todo esto que dices. Me da placer saber que mi texto te ha gustado. Besitos:
Tadeo

Raquel Fernández dijo...

Hola, Tadeo! Acabo de leer el maravilloso texto que has escrito, cuyas ideas comparto plenamente. Creo que años de represión nos impiden ver a la unión sexual como lo que realmente es: una experiencia mística. Más allá de la unión de los cuerpos, el encuentro sexual entre dos seres tiene un componente espiritual y mágico que nos acerca a la divinidad.
Te felicito por la claridad y la belleza con la que encarás el tema.
Un abrazo!

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Raquel:
Me alegra mucho que este texto te gustara. Para mí es una felicidad que otros le encuentren sentido a estos esfuerzos. Besitos:
Tadeo

T S dijo...

Hola amigo
hablar de sexo es hoy en día un tema lleno de tabúes,más antiguamente,pero en pleno siglo 21 hay personas que se ofenden,cuando deberia ser algo natural!!
gracias por compartir,me gusto!
besos...
ts

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola TS:
Muchas gracias por visitarme y dejarme tu huella en mi espacio. Besitos:
Tadeo

PIZARR dijo...

Me has dejado sin palabras. Me ha gustado tu carta, tu manera delicada de tratar un tema tan "delicado", cosa no demasiado sencilla a veces.

Me quedo con esto especialmente:

"... los hombres también deseamos dejarnos penetrar por la esencia espiritual de nuestra chica, queremos dejar que eso que es ella, se funda con nosotros de modo tal en que ya no sean más dos, sino uno solo"

Un placer haber entrado hoy a leerte.

UN BESO DESDE BILBO

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Pizarr:
gracias a ti por dejarme tu hermoso comentario. Me alegra mucho que este texto te gustara. Otro beso para ti desde Bilbo.
Tadeo

mi despertar dijo...

OPINO COMO aLIMONTERO TU TEXTO DIFERENTE BUENO

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Mi despertar:
Muchas gracias por tu visita. Me alegra mucho que este texto te haya gustado. Besitos:
Tadeo

Betty dijo...

Hola Tadeo, por aquí caigo y encuentro este proverbial y liberador post hablando de sexo. No es raro que tantas féminas de género te celebren estas reflexiones, que reflejan un mundo espiritual y sensual muy cultivado..A ellas me uno, consciente de esa energía especial -hormonal, bioquímica,que yo misma no tengo bien definida- pero sin dudas enriquecedora y vitalizante que genera el sexo con la persona deseada...Siglos han pasado sin que las mujeres de culturas diversas tomen parte en la sinergia con esa energía. Nuestros tiempos, por fortuna, traen una visión más abierta y plena del sexo, gracias por ayudar a ello desde tu Vida Mágica..
un saludo desde Alcalá

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Betty:
Me siento feliz de tenerte por mis predios y de que este texto te gustara. Cierto, apenas pasan hombres por aquí. Un abrazo:
Tadeo

Eugenia dijo...

Amado Tadeo....qué decirte por esa estupenda respuesta que diste a Ivana....!!!! Qué más alguien podría agregar...???
De modo que reconociéndote en un mismo latir...te digo que consideré que tu escrito debía circular y acabo de publicarlo en el blog http://somosuno.zoomblog.com
Hagamos circular todo lo que sabemos nos pertenece como seres de la Luz...es como prestamos colaboraciónh...!
Un Abrazo interdimensional hermanito...!!!
SOMOS UNO
Te Amo:
Eugenia

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Eugenia:
Has hecho muy bien en disponer de este texto. Yo no me siento en potestad de sentirme dueño de estas cosas que escribo como un médium escribiente, que es lo que soy.
Por eso, después de escrita toda esta parrafada, no me atrevo a corregirlo apenas. Ahora que me has dicho que te resulta de interés, lo he releído y le he quitado algunos de los errorcillos que le encontré, un par de cambios de letras, en fin.
Nada más, que me alegra tenerte por aquí compartiendo de este modo tan especial. Besitos:
Tadeo
SOMOS UNO EN EL AMOR DE DIOS

Julio A. dijo...

Mi hermano!!!!
Creo que eres una de las sorpresas más agradables de lo que va de mes. ¿Cómo te va? Yo un poco perro con el blog, ocurriendoseme cosas constantemente pero con poco tiempo para ponerlas en limpio. POr eso entre otras cosas te escribo hoy y no antes. Me alegra un montón saber que estas por aqui. Te incluyo entre mis blogs favoritos, asi te leeré más a menudo. Y además, te mando ,mi e-.mail:

julio_hz36@yahoo.es

un abrazo

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Julio:
Compadre, al fin respondes. Llevo meses esperando por ti. Pasaba por el blog tuyo, y nada de nada, así que pensaba que algo muy importante estabas haciendo que no respondías. Bueno, a ver si me escribes y me cuentas un poco qué es de tu vida y por donde andas. Un abrazo:
Tadeo

orquidea dijo...

llegué a tu espacio navegando por la web...es madrugada en mi tierra, y quiero felicitarte por la sabiduría de tus palabras.
(Escribo poesía erótica y creo que el sexo es un portal hacia el infinito, hacia el verdadero encuentro espiritual entre dos seres.)

Gracias por tu profundidad...

un cálido saludo desde el sur

( vendré más seguido, me gusta leerte)

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Orquidea:
Eres bienvenida este espacio que es también tuyo. Siéntete como en casa. Ya pasaré a leer tu poesía, y te invito a visitar la mia en mi blog EL VIAJE DE MISS SOLEDAD. Besitos:
Tadeo

PaCiTa dijo...

Creo que soy mas bien poco evolucionada

Ya hemos conversado del tema, pero para mi el sexo es pocas veces espiritual y siempre algo físico.

saludos

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Pacita:
Todo llega en su momento. La humanidad toda va evolucionando hacia formas espirituales en todo, y también en el sexo, pero esto es algo que más que aprenderlo con la mente racional, debes experimentarlo, sentirlo. No debes imponerte nada. Es importante que cada cual piense según lo que sienta. Aunque siempre es bueno tener en cuenta que hay muchas maneras diferentes de captar la realidad, pues somos todos diferentes. Muchas gracias por pasar y comentar. Besitos:
Tadeo