miércoles, 16 de julio de 2008

LA EXPERIENCIA DE MORIR

LA EXPERIENCIA DE MORIR
Cuando era un adolescente, visitaba a menudo a un anciano que vivía solo muy cerca de mi casa. Mi padre se ocupaba de acompañarlo un poco en sus ratos libres, pero desde que me aficioné a visitarlo, él llegó a decirle abiertamente a mi padre, que prefería mi compañía.

Siempre tuve el don de conseguir que las personas ante mí, les diera por hablar y abrir su alma. Parece que mis palabras, muy copiosas por demás, pues soy muy conversador, tiran de la lengua a los demás como el buen vino.
Este anciano, que se llamaba Santiago, me hablaba de la muerte como lo más sublime que le quedaba por vivir. No creo que se quisiera morir, pero esperaba a la muerte con una serenidad asombrosa.

Hablo de él porque quisiera reflexionar aquí sobre el fenómeno de la muerte, que es muy interesante y curioso.

Cuando muere un ser querido, el dolor de la pérdida nos deja ciegos y no tenemos cabeza para pensar en nada. Sin embargo, es muy probable que con el tiempo, aprendamos a recibir la muerte de una manera más natural.

Todos los que hemos nacido, moriremos algún día, e incluso, podemos decir que la vida de los seres humanos es muy, pero que muy frágil, como para que vivamos obviando este suceso como si no fuera a ocurrirnos nunca, cuando la verdad es que es algo que nos ronda constantemente.
¿Qué es morir? Está claro que para esas personas que piensan que no hay más vida después de la muerte, morir debe ser algo terrible. Sin embargo, para una persona como yo, que está convencida de que la muerte no es otra cosa que un cambio de estado, la muerte no es algo tan terrible.

Desde mi concepción del mundo, una persona que muere, pierde uno de sus 7 cuerpos. Los maestros espirituales dicen que todo ser humano tiene 3 cuerpos materiales, que son a saber: el cuerpo físico, el cuerpo astral o emocional, y el cuerpo mental. Luego tiene otros 3 cuerpos espirituales que son a saber: el cuerpo búdico, el cuerpo átmico, y el cuerpo monádico. Luego, existe otro cuerpo que no es otro que el cuerpo de la divinidad, el cuerpo de Dios, o ese estado en que uno deja de ser, deja de existir como algo diferenciado del Todo, del Absoluto, para convertirse en el Absoluto, en el Todo, en Dios mismo.

Pensemos entonces en la muerte de este modo. Una persona muerte y pierde su cuerpo físico. ¿En qué se convierte? ¿En la nada? ¿Todo termina cuando te meten bajo tierra?

Muchos piensan que sí, pero desde luego, no es lo que yo pienso. Tal vez sería interesante que pensáramos que tras la muerte del cuerpo físico, dejamos de existir en este plano, pero seguimos existiendo en el plano astral o emocional, seguimos viviendo en el plano mental y en el resto de los planos espirituales. Si lo viéramos de ese modo, entonces la muerte no nos parecería algo tan tremendo.
Luego, si lo vemos como lo ven las religiones orientales, que piensan en la vida física casi como una prisión de la que cuesta horrores salir, entonces se viviría la muerte como algo menos doloroso.
Las religiones orientales dicen que las personas al morir, pasan al plano astral, que es sin dudas un plano más evolucionado que el plano físico, un plano más parecido al Cielo, al universo divino. Por tanto, nacer en el plano físico es casi como un castigo, un castigo que nos lo merecemos por los desequilibrios que hemos causado en la tierra durante nuestro paso por el planeta.
Sin embargo, después de sucesivas venidas al calvario de la vida en la tierra, llega un momento en que alcanzamos un grado de purificación tal, que nos merecemos por fin, quedarnos a vivir en el plano astral, es decir, no nos vuelven a "castigar" con un cuerpo físico, es decir, no tenemos que nacer más.

Ya lo decía José Martí, ese gran sabio y poeta cubano, en su famoso poema Canto de Otoño: “¿Quién que vino a la tierra, vivir de nuevo quiere? También me dijo mi abuela difunta una vez: “Estar muerto, es mejor que estar vivo, pero la vida es un trámite por el que hay que pasar".

Los maestros orientales tienen una imagen muy ilustrativa y que a mí me gusta mucho para explicar la existencia en los diferentes planos. Ellos dicen que un ser encarnado en la tierra, es decir, un ser como nosotros, mira la Verdad que es Dios, con 49 velos encima de sus ojos. Es decir, nuestros ojos están casi totalmente imposibilitados para ver la luz de Dios, para entender qué es. Una persona difunta es una persona que se ha quitado de los ojos 7 de esos 49 velos. Es decir, una persona que lleva sobre sus ojos 42 velos.

Esto ténganlo en cuenta para cuando conversen con espíritus, o para cuando ustedes mismos se encuentren dormidos en el plano astral. Lo que ven desde los sueños, curiosamente, es más parecido a la realidad de Dios, que esto que llamamos realidad aquí en el plano físico. Y sepan que los muertos, es decir, los espíritus desencarnados, no son sabelotodos. Ellos saben más cosas que nosotros, pero incluso, pueden haber personas encarnadas, que sepan más de las grandes verdades del mundo oculto, que muchas personas ya difuntas.

Esos seres desencarnados, que han vivido en el plano astral o emocional, y allí han continuado su evolución como seres, pasan al plano mental después de desprenderse de sus vehículos astrales, y desde allí miran a Dios con 35 velos.
Dicen que los grandes seres como Jesús de Nazaret, o Gautama el Buda, pertenecen hoy al plano búdico, es decir, son seres que miran a Dios con 28 velos. Está claro que nosotros, pobres seres que vemos a Dios con 49 velos delante de los ojos, veamos la luz y la sabiduría de Jesús o de Buda, como algo tan increíble, que no hemos tenido ningún reparo en llamarlos dioses. Pero el estudiante del mundo oculto no debe perder la perspectiva real. Un estudiante del mundo oculto debe saber que incluso estos grandes seres, no han conocido aún a Dios en su totalidad.
Cuando una persona está a punto de morir, se produce en ella un fenómeno espiritual muy curioso e interesante. Hay un momento en que la persona se desprende de la conciencia que siempre le ha acompañado a lo largo de su existencia física y viene a ella la lucidez espíritual. Llega un momento en que la persona empieza a hablar y a decir cosas raras para los familiares que lo escuchan.
Muchas veces la gente piensa que es que han perdido la cabeza, pero no es así. Ellos simplemente despiertan al mundo del espíritu. Descubren quiénes han sido en su vidas anteriores, descubren quiénes fueron esas personas que lo rodean, en sus vidas anteriores, y por tanto, desde su conciencia recuperada hablan de un modo desconcertante para todos. Pero debemos escuchar con mucha atención lo que esos moribundos dicen en el momento en que despiden de los suyos, porque nos dejan mucha información interesante de ellos y también de nosotros, información que nos puede ayudar mucho en nuestras vidas futuras. Muchas veces en su palabras, podemos descifrar también nosotros el drama de nuestras vidas.
TADEO

9 comentarios:

jorge xiques dijo...

Primeramente,debo decir que respeto tus opiniones vertidas en este post,pero no emtiendo nada debo tener 7x49 velos en los ojos,para mi "Estar vivo,es mejor que estar muerto,pero la muerte es un trámite por el que hay que pasar".
Tengo la concepción del mundo materialista,y creo que nuestros pensamientos,percepciones,sueños,visiones,etc son derivados del cerebro como materia altamente organizada,una vez que se destruye o mejor dicho,se transforma,dejan de existir nuestros pensamientos,pongo por ejemplo cuando se sufre una enfermedad mental o se daña el cerebro se pierde la percepción de la realidad circundante,o cuando vamos con miedo por un lugar oscuro y vemos como sombras que se parecen personas u objetos y cuando te acercas son solo sombras,o sea eran percepciones de nuestro cerebro,que creíamos que eran realidad en un principio.También pongo de ejemplo cuando una persona cae en coma,pierde casi toda sus percepciones del mundo circundante,porque su cerebro no tiene casi actividad.Por lo tanto creo que cuando morimos,queda inhabilitada la materia(nuestro cerebro)donde se crean nuestras percepciones de la realidad,nuestras creencias,etc. Que no son iguales en todos los lugares del mundo,Debido a las costumbres,a la educación,a las tradiciones.A la ciencia le queda mucho por descubrir en este mundo para darle respuestas a todas estas interrogantes.
Un saludo,salud y suerte.

naná dijo...

Hola Tadeo, he leído con suma atención tu escrito; me parece muy interesante y asombroso, no porque me parezca desconocido ni porque no crea en que hay otros planos, u otras vidas, sino el tener todo tan claro, no sé si será positivo tener tanta seguridad en lo que nos pasa luego de morir, no sé, vos me lo dirás. Con respecto a lo que creo, te digo que creo en que la muerte es otro paso más, para algunos ese paso debe ser doloroso y para otros es algo natural, como nacer. Yo percibo que hay algo, no lo sé explicar; por eso saber y nutrirme de tu sabiduría me ayuda a comprender ese algo que percibo. Te agradezco por brindarlo y dármelo a conocer.
Un beso.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querido amigo Xiqués.
Esto que dices, es decir, tu manera de entenderlo, es una manera muy común de entenderlo. El pensamiento materialista que alienta la ciencia es muy normal. La ciencia no ha encontrado respuestas para ciertos fenómenos de índole espiritual, pero tampoco ha podido negar nada de lo que dicen los grandes maestros de sabiduría. De hecho, todos los descubrimientos que la ciencia realiza, no hace otra cosa que corroborar lo que ya habían dicho los maestros.
Mira, por ejemplo, lo que está pasando con las particiones del átomo y de las partículas subatómicas.
Cuando la ciencia ha conseguido dar con los quarts, ha descubierto que son partículas que pueblan el núcleo del átomo, y que no se comportan ni como materia, ni como energía. Dicen los científicos que los quarts se comportan como una conciencia primitiva.
Muchos siglos antes, los maestros de sabiduría ya lo habían dicho. Los maestros de toda la vida han dicho que la materia se convierte en energía, la energía en espíritu, el espíritu, nuevamente en energía, y la energía en materia.
Dicen los maestros de sabiduría, que la ciencia actual sólo conoce la mitad de esta ecuación. Dicen qe la ciencia sabe destruir la materia, y obtener energía, como hace con el núcleo del átomo de uranio para conseguir la energía atómica, y también sabe que cuando le aumentas energía a la materia, se asentúan sus características materiales, como ocurre cuando a una bola de hierro le das calor y se dilata, es decir, aumenta su masa. Lo mismo pasa cuando alguien aumenta la velocidad de salida del chorro de agua desde una manguera. A más velocidad, el impacto del agua es más fuerte, y llega un momento que si te echan el agua a ti con mucha fuerza, llega el momento en que el impacto es casi como el impacto de un sólido.

Luego la ciencia ha tenido que quitarse el sombrero ante videntes como ese norteamericano médium que dijo cosas que la ciencia no sabía como:
1-Que había correspondencia entre la posición de las pirámides de egipto, con las constelaciones del cielo.
2-Que debajo de la efigie de Giza, estaba la tumba de Hermes Timegistus.
¿Cómo saber esas cosas sin haber estado nunca allí?
A veces la ciencia dice: "Casualidad", o se inventa una extrafalaria justificación por tal de no aceptar que existen personas que son capaces de relacionarse con espíritus, o de aceptar que detrás de todos los descubrimientos humanos, están los espíritus que nos ayudan a que tengamos nuestras intuiciones.
Luego, existen otros casos, como aquel de un señor que llegó moribundo, casi cadáver a un hospital de los Estados Unidos. Lo operaron de urgencia y hubo unos minutos en que su cuerpo estuvo muerto. Algún tiempo después su corazón volvió a latir y se recuperó del todo.
Cuando este señor volvió del coma, contó a los médicos que mientras lo operaban, sintió que estaba fuera de su cuerpo y dio detalles de todo lo que le hicieron, del médico que lo había operado, de los ayudantes, de lo que le habian hecho, pero lo más curioso, dijo que en ese estado, voló hasta la azotea del edificio y allí conversó con otra persona como él. Describió lo que había visto allí arriba, que era un edificio como de 18 plantas, y hasta contó que le asombró haber visto allí arriba, un par de zapatillas deportivas de color rojo. Los médicos subieron a la azotea y allí estaban las zapatillas rojas.
¿Cómo este señor lo sabía?
Bueno, siempre la ciencia, por tal de no aceptar que se puede salir en espíritu fuera del cuerpo, procura justificar esto, del mejor modo que se les ocurre, pero la realidad es que hay miles de ejemplos que determinan que algo hay.
Como son cosas tan difíciles de probar, la mayoría de la gente no cree por lo que le cuentan, sino por lo que ellos mismos experimentan. Muchos han experimentado cosas, y no los cuentan, y otros justifican estos fenómenos de maneras racionales, pero bueno, dicen los maestros que a todos nos llegará el día en que terminaremos creyendo por no poder negar la evidencia. Yo tampoco creía en nada, pero me pasaron cosas que no pude negar, como por ejemplo, el don de leer las cartas. Todas las noches le abro la bajara a gente que no conozco de nada, les cuento lo que les pasa y les doy consejos. Al principio me sorprendía yo mismo de poder saber cosas de las personas. Cuando ellos me decían que era cierto lo que yo veía, no lo podía creer. Doce años después ya no me asombra, pero me costó asimilarlo.
Pero, mi amigo, entiendo perfectamente tu postura, porque fue también la mía. No es cuestión de creer en estas cosas, sino de esperar que te ocurra ese algo que te haga cuestionarte tus ideas. Yo creo que un día te ocurrirá. Mientras tanto, no pasa nada. Un abrazo y gracias por dejarme tus palabras. Te quiere tu hermano.
Tadeo

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querida Naná.
Yo creo que siempre es bueno tener claras las cosas. los maestros de sabiduria, entre ellos, el maestro Jesús, nos ha dejado un lindo conocimiento en la Biblia, en el Nuevo Testamento. Leer su palabra, y compararla con la palabra de Buda o de otros maestros, es una experiencia increíble, que muchas veces nos enseña muchas cosas muy sabias para llevar adelante nuestra vida. Un abrazo:
Tadeo

MaleNa dijo...

Sabias palabras de tu abuela.
Quisiera ser leve después de morir.


Te abrazo.


MaLena.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Malena:
Para mí es un placer tenerte por mis escritos. Amiga, después que no tengas el cuerpo físico, la levedad la tendrás garantizada, al menos en comparación con lo que has conocido en el mundo físico. Luego allí habrá que ver, jejeje. Besitos:
Tadeo

Chaulafanita dijo...

Tadeo, gracias por tu comentario, si me permites te agregaré a mi lista de contactos en el blog.
He dado una vueltita por aqui y me gusta como escribes, los temas, etc.
Sobre la "experiencia de morir" se podria hablar horas, días, meses...
Para mi lo más importante es haber disfrutado en la vida cuanto se podía disfrutar... no hablo de cosas materiales, sino del placer de vivir ayudando, recibiendo, sonriendo ante las adversidades de la vida. Al igual que Malena, también quisiera ser leve al morir... volar y empezar de nuevo.
Un beso!
Estamos leyendonos.

lunagua dijo...

Bufff, sabes mucho eh.
A mí lo que me aterra (desde mi condición de simple mortal) es la fusión total con Dios, no sé si eso es ego o es un miedo a la muerte llevado más allá, al punto donde te fundes y... ¿desaparece toda tu trayectoria? Me parece extraño. Difícil de asimilar. Yo no lo veía con tantísimos velos (me he quedado flipadísima), creo en la reencarnación y creo saber que me he encontrado con algunas de esas personas que fueron importantes en otras vidas, algunas con consecuencias bastante desagradables por cierto, pero ese no es el tema. Quiero evolucionar, y constantemente me encuentro con cadenas que suelo llamar kármicas. Me he desviado del tema, hablaba de la muerte como dejar de ser en todos los planos, la muerte mundana no me da miedo pero ya te digo que no sé si es apego pero me cuesta imaginar el sentido que tienen las vidas si al final te fundes con el todo y... ¿olvidas?

Interesantísima reflexión, amigo. Un abrazo:
Lunagua

JOSE dijo...

hermano tadeo yo te apoyo en todo lo que dices.. y te cuento yo he tenido la experiencia de salir de mi cuerpo y lo he visto y vuelo por todo mi habitacion pero de hay no puedo salir cuando trato de salir x el techo no puedo eso me ha pasado como mas de 3 veces y cuando siento q mi espiritud o mi alma sale siento un leve ecalo frios y se siente muy bien... saludos.. y estoy 100% seguro q despues q nos desprendemos de nuestro cuerpo fisico hay una vida mucho mejor... tambien he tenido muchas experiencias x medios de sueños y señales del todo poderoso... cualquier cosa buscame x msn.. meneses_2021@hotmail.com