viernes, 16 de enero de 2009

EL CUERPO HUMANO

EL CUERPO HUMANO

Si escuchamos a alguien decir: CUERPO HUMANO, seguramente se nos vendrá a la cabeza la consabida estructura de carne, hueso y demás fluídos que podemos dividir en: cabeza, tronco, extremidades.
¿Y si nuestro cuerpo fuera más que esto?
Estoy convencido de que habrá mucha gente a quien esta idea le suene rara y extravagante, pero tal vez no diste mucho de la verdad.

La totalidad de las religiones orientales e incluso otras, muchas de las filosofías que ha parido el hombre, entienden que existe, ya sea de manera objetiva o subjetiva, algo más allá que nuestro cuerpo físico.
Incluso, existen personas ateas y materialistas que reconocen que cuando una persona muere, se queda viviendo en nuestro recuerdo, nos deja algo. Y si estaríamos hablando, por ejemplo, de un escritor, a través de su obra es como si esa persona siguiera viviendo entre nosotros.

Voy a mencionar por ejemplo, a Aristóteles. ¿Cómo es posible que un señor que vivió hace 2400 años, todavía lo conozca tanta gente y tanta gente hable de él como alguien tan cercano? Desde luego, parece ser que de este señor se seguirá hablando en el mundo por los siglos de los siglos. Entonces de algún modo es como si no hubiera muerto y como si no morirá jamás.

Algo parecido nos pasa con Miguel de Cervantes, Quevedo, Lope de Vega, Federico García Lorca, Pablo Neruda y muchos otros. Son seres que nos acompañan y que nos acompañarán siempre porque su obra forma parte del acervo cultural de la humanidad.

Ahora bien, existen ciertas corrientes de pensamiento que creen en la existencia de otros cuerpos humanos, es decir, que creen en que después de la muerte del cuerpo físico, algo de nosotros sobrevive. Peor aún, creen que eso que sobrevive no es una mínima porción de lo que somos, sino que eso que sobrevive es igual a 5 veces lo que hemos perdido.

Algunas escuelas de pensamiento como el budismo, o el hinduismo o el ocultismo, entienden que una vez desaparecido el cuerpo físico, el ser pasa a habitar un mundo inmaterial conocido como plano astral, que sería ese plano a donde vamos cuando dormimos, soñemos o no.

Según ellos, eso que somos, está compuesto por el vehículo astral que de alguna manera nos contiene, pero también seguimos conservando nuestra mente (cuerpo mental) y conservamos igualmente nuestro cuerpo causal conformado por otros 3 sutilísimos cuerpos que son a saber (el cuerpo búdico, el cuerpo átmico, y el cuerpo monádico).

Al parecer, y según plantean ellos, todos los seres humanos, que nacimos del Big Bang, esa gran explosión de la cual surgió todo lo creado, iremos regresando a ese estado inmaterial, y que para ello, pasaremos por un proceso en el cual iremos perdiendo sucesivamente nuestros cuerpos.

Primero, se pierde el cuerpo físico, pero antes de perderlo para siempre, naceremos y moriremos muchas veces hasta que eso que somos, sea compatible con el plano astral.

¿Por qué no somos compatibles con el plano astral? Pues porque nuestras emociones y pensamientos nos atan mucho al plano de la tierra. Si todo lo que pensamos y todo lo que nos hace emocionar, está relacionado con los placeres relacionados con el cuerpo físico, entiéndase: comer, dormir, tener sexo, tener casas, coches, dinero, bailar, divertirse, beber, drogarse, tener poder terrenal, es lógico que al llegar al mundo de los espíritus, todas esas emociones y pensamientos nos empujen hacia allí donde tienen su origen, que es la tierra.

Habrá algunos que dirán: Qué bien, pues a disfrutar de lo mundano, y así nos garantizamos regresar siempre a la tierra. Es lógico pensar así, pero sólo desde la tierra. Cuando se ha experimentado la belleza y la maravilla del mundo celestial (por llamarlo de algún modo) los placeres de la tierra dejan de tener interés.

Por ejemplo, para las personas más apegadas a lo material, pocas cosas son tan sublimes en este mundo como el sexo. Nos parece la unión perfecta llena de gozo y placer. Pues bien, cuando uno pasa a esos planos, encuentra que puede unirse con el ser amado en un tipo de unión no conocida para los humanos, es una unión perfecta donde las dos esencias se mezclan y uno deja de ser quien es para ser uno con el otro. Puede que aún en vida el sexo que tenemos, nos deje la reminiscencia de ese otro tipo de "acto sexual" que para los mortales está vedado, por nuestras limitaciones corporales.

Otra cosa que descubrimos con asombro cuando abandonamos este planeta, es que allí nos sentimos más en casa que aquí en la tierra. Es como si viniéramos a la tierra de vacaciones, que te lo puedes pasar muy bien, pero no vas a querer vivir allí para siempre, deseas al final volver a lo tuyo. Los espíritus una vez que han perdido el cuerpo físico, experimentan ese placer de volver a la libertad, tras la prisión de haber tenido que vivir metidos en un cuerpo físico.

Otra cosa interesante que debemos saber es que como promedio, el ciclo reencarnatorio es de 144 años, es decir, que como promedio, venimos de nuevo a la tierra pasados estos años. Esto no es algo que se cumpla en todos. Por ejemplo, se dan los casos de personas que nacieron en una ciudad determinada, y recuerda que hace 30 años ellos vivían en otro sitio y eran otras personas, y se puede comprobar que sí, que efectivamente esas personas existieron realmente, y vemos como estas personas puedes recordar con exactitud todos los detalles de su vida anterior.

Otros, por lo general, tenemos menos reminiscencias de nuestro pasado, sobre todo cuando se trata de seres que como mi madre, por ejemplo, vino a la tierra en el siglo XIV, por allá por el 1300 de Cristo, y no ha regresado hasta el año de 1940. Esto también es posible, en función de lo bien o mal que hayas aprovechado tu encarnación.

Por ejemplo, imaginemos que la tierra es un colegio. Cuando naces tienes 100 asignaturas que aprobar, 100 materias que aprender y superar. Puede que en tu primera venida, consigas superar 5 de esas materias y te quedan 95. Bueno, tendrás que venir de nuevo para superar esas otras que te van quedando. Puede que otra persona, en cambio, en esa vez que vino, sacó 40 de las asignaturas y se dejó 60. Bueno, a esta persona puede que lo premien con más tiempo en el mundo de los espíritus. De ahí que unos vengan cada menos tiempo, y otros, cada más tiempo, aunque la realidad es que los espíritus quieren venir muchas veces para adelantar y aprovechar el tiempo y "graduarse" cuanto antes.

Estando vivos no somos conscientes de ello, pero cuando estamos desencarnados (no siempre, pero sí en muchos casos) los espíritus entienden que el planeta tierra es también un ser vivo que perderá en su momento su cuerpo físico, y pasará a ser un planeta astral.

Hasta el propio Jesús dijo en la Biblia: “Pobres de los que aún estén en la tierra en ese día”. Es decir, lo mejor, lo ideal es que el día en que la tierra desaparezca, el día que todo estalle, ya nosotros podamos verlo desde los planos espirituales. Esos seres más rezagados morirán y saldrán de la vida de una manera bastante dura, y como los tiempos habrán cambiado, y ellos no serán compatibles con el nuevo planeta tierra astral, tendrán que pasar a vivir sus vidas y a seguir su adelantamiento en mundos o planetas menos evolucionados que la tierra, es sí, posiblemente llegarán a reinar allí porque serán tal vez, los seres más evolucionados de esos mundos involucionados.

Pero la realidad es que lo aconsejable (si es que se nos antoja, pues todos somos libres de hacer lo que se nos venga en gana) es vencer todas las "asignaturas" para no regresar más a la tierra, o en todo caso, venir a voluntad, como hacen los grandes seres, que vienen sólo por amor a la humanidad a ayudar a su progreso.

Por último, quiero hacer la siguiente reflexión. Si nuestro cuerpo físico es lo menos evolucionado y lo que más nos aleja de las realidades celestiales, ¿qué sentido tiene que dejemos que sus necesidades nos arrastren? ¿Qué sentido tiene que nos convirtamos a nosotros mismos en esclavos de nuestro cuerpo?

Llegará un día en que despertaremos de la ilusión de creer que eso que vemos en el espejo somos nosotros. Llegará un día en que cuando digamos YO, estaremos manifestando una expansión de conciencia donde estemos colocando a nuestro cuerpo físico en el lugar que le corresponde, que es subordinado a nuestro cuerpo causal, subordinado a nuestro cuerpo mental, y subordinado a nuestro cuerpo emocional.

Lo más sabio, de momento, en este estadio de desarrollo en el que estamos, es seguir el ejemplo del filósofo Renato Descartes cuando dijo: “Pienso, luego existo”. Esta frase engloba una gran sabiduría, y es que él no subordinaba el existir a tener un cuerpo físico, más bien a tener un cuerpo mental.

Desde la mente podríamos educar nuestra propia mente. Embellecerla con conocimiento, con cosas útiles, con ideas que nos ayuden a ser mejores personas, personas más capaces de amar y de ser útiles. Esas ideas maravillosas son por ejemplo, esas que nos dejaron los grandes pensadores o maestros de sabiduría como esto que dice:
“Ama a tu prójimo como a ti mismo, y no desees para tu prójimo lo que no deseas para ti mismo”

He aquí una idea que si nos montamos en ella, nos puede llevar muy pero que muy lejos en muy poco tiempo. Pensemos en ella, y veremos que cumplirla, nos puede llevar toda nuestra existencia. Pero puede hacer que aprobemos muchas de esas "asignaturas" de las que yo les hablaba, y puede garantizar que veamos la gran explosión del planeta ya libres de la atadura terrestre y estando listos para habitar esa nueva tierra donde el cuerpo más atrasado de las personas no será ya el cuerpo físico, sino el cuerpo emocional.

En esa nueva tierra astral aún existirá la muerte, pero morir no será perder el cuerpo físico, sino perder el cuerpo emocional. Pero desde luego, será esa una existencia mucho más celestial que esta que conocemos hoy.

Si somos lo suficientemente evolucionados como para comprender esto que digo, meditemos y observemos cada uno de nuestros cuerpos y pensemos en nuestros actos, y pensemos a cual de nuestros cuerpos favorece lo que estamos haciendo, a cual de nuestros cuerpos complace las cosas a las que le dedicamos el tiempo. Luego, no es que menospreciemos ninguno de ellos, pues todos son importantes y todos son nuestros, pero dediquémosle a cada uno el tiempo que requiere, en función de su grado de importancia.

Procuremos pensar en lo que seremos una vez que no tengamos cuerpo físico, y vivamos como lo que somos: seres eternos. La vida no termina cuando este cuerpo físico diga “basta”.

El que tenga oídos para oír, que oiga, y el que tenga vista para ver, que vea, como decía el maestro Jesús.


TADEO

18 comentarios:

Reyes dijo...

Hola Tadeo, me parece que lo has explicado genial.
Gracias a textos así podemos , si no saber más, ya que como bien dices no es una información que todo el mundo esté dispuesto a escuchar , entender o al menos ponerse a pensar en ello, sí al menos colocarnos en posición de otras posibilidades.
Para mí desde luego tiene mucho más sentido que la vida como una energía animal y sin sentido, pero claro, son muchos años de educación racionalista y cuesta situarse en ese plano de comprensión.
Pero me ha encantado.
Me gustaría mucho saber cuántas asignaturas me quedan por aprobar , aunque tengo una ligera sospecha...
jejeje.
Besos.

PAOLA dijo...

Tadeo, amigo mío, qué bella explicación, qué claridad siempre hallo en tus palabras.
Y cuántas asignaturas me quedarán a mí.
Quiero una sesión particular contigo para mi rebirth, si???
Un besote

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querida Reyes:
Siempre es un placer tenerte por aquí. Ya empezaba a sospechar que esto no se lo leería nadie, jejeje, pero veo que me he equivocado, por suerte. Besitos:
Tadeo

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querida Paola:
A todos nos quedan muchas asignaturas, porque por algo estamos aún en el colegio. Si no tendríamos asignaturas pendientes no estaríamos aquí, y lo peor que podemos hacer es pensar que somos profesores, que es un error que cometemos muchos a veces, jejeje. Así que yo, de profesor nada, jejeje, tan sólo un alumno más.
Besitos:
Tadeo

Alimontero dijo...

Dios, felicidades amigo lindo, tienes el don de la palabra escrita... que maravilla sería escucharte tambien!
Nada me extraña de lo que dices, mi alma ni pestañó al leerte, ni tampoco mi corazón...todo resuena en mi interior tal cual dices.
Y me quedo con esta frase que es para mi hoy..
"de lo bien o mal que hayas aprovechado tu encarnación."

Trabajo en ello segundo a segundo, aliento tras aliento...
Te abrazo extrañándote,

Ali

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Querida Ali Montero:
Siempre es un placer tenerte por mi espacio. Me alegra tanto que estas palabras tengan tan feliz acogida en tu corazón. A ver si me empiezo a ausentar menos en tu blog. Besitos:
Tadeo

Alimontero dijo...

Gracias por sentir tu aliento junto al mío.. a veces es necesario el encuentro de almas afines...para continuar.
Por eso.. gracias!!

Un gran abrazo al lado del corazón,

Ali

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

gracias a ti, y un abrazo grande que llegue a tu Chile del alma. Besitos:
Tadeo

naná dijo...

Hola Tadeo, he leído con mucha atención tu escrito, y procuraré ser mejor persona, creo que es lo único que puedo hacer.
Un beso.
naná

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Naná:
Ser mejor persona no es fácil, así que si te lo propones, te estarás proponiendo bastante, aunque bueno, dice mi abuelo difunto, que nunca es lo bastante. Besitos:
Tadeo

naná dijo...

hola

naná dijo...

Hola Tadeo, he pasado a leer nuevamente tu escrito, lo necesitaba. Te quiero preguntar si sabés, como será vivir sin el cuerpo emocional.
Un placer leerte, un beso.
naná

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Naná:
Me haces una pregunta interesante. Vivir sin el cuerpo emocional debe ser una experiencia maravillosa, porque el cuerpo emocional, tanto como el cuerpo físico, son muy groseros. El cuerpo mental es mucho más estable y organizado.
Además, tenemos mucho más control sobre él que sobre los otros dos cuerpos ya mencionados.
Dicen los maestros que en uno de los subplanos del plano mental, los seres viven como en una especie de paraíso, de mundo ideal donde sólo están las personas a las que hemos querido. Incluso, allí están las personas como las hemos pensado, no como son realmente. Quiero decir con esto que allí nos encontramos con nuestras creaciones mentales. Por eso dicen los maestros que es mejor pensar que las demas personas nos quieren, que pensar que no nos quieren, porque si pensamos que los demás nos quieren, nuestro mundo mental estará mucho más concurrido y será sin dudas más divertido y hermoso.
besitos:
Tadeo

naná dijo...

Tadeo, me emocionas, jaja, bueno es que mi cuerpo emocional me maneja mucho y más por éstos días, amigo. Pues que lindo lo que me decís porque me aclarás mis dudas y me haces cultivar mi cuerpo mental, de paso.
Gracias por responderme tan rápido. Besitos.
naná

Marina Casado dijo...

Después de la muerte, no existen más que los recuerdos y las obras que hayas dejado en vida. Como dice un verso de Luis Cernuda:

"Si renuncio a la vida es para hallarla luego, conforme a mi deseo, en tu memoria".

Tienes un blog muy interesante. Un abrazo.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Marina:
Ante todo gracias por pasar por mis escritos.
Siempre es un placer recibir tus palabras, incluso cuando ves que no las comparto.
Si yo aceptara que no existe más vida después de la muerte, entonces tampoco creería en Dios y su justicia. No puedo creer que Dios sea tan malo de mandar a una persona a vivir a Africa en medio del hambre y la miseria, y mande a otros a vivir la vida exprendorosa de la riqueza del primer mundo.
Si no hubiera más nada, entonces Dios, de existir, sería un gran hijo de puta, y no existiría la justicia. No, Marina, no creo en ese caos.
Creer que venimos varias veces a la tierra, y que los apegos materiales son malos en el mundo espiritual, explica el equilibrio y la justicia de Dios.
Besitos:
Tadeo

Gustavo Taylor dijo...

Cito:"encuentra que puede unirse con el ser amado"....

En este caso, como reconocemos el "deseo" en una entidad que ha trascendido el deseo?
O sea, mi pregunta es....nos llevamos deseos de unirnos a una persona en especial en ese estado tan sublime y perfecto que describes? Pregunto considerando que el "deseo" y no me refiero al deseo sexual, es una característica dada por nuestra percepción limitada desde este plano.
Porque habríamos de desear una sola "persona" en ese plano, siendo que podemos unirnos a un todo mucho mayor?.....

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Gustavo:
Me gusta mucho tu reflexión. Sabes, puede que me desdiga con esto que te voy a decir, pero cada vez creo más en que la idea del DOS, es decir, de la pareja, la iremos superando para adoptar la idea de la UNIDAD.
Puede que haya un alma gemela última, pero creo que el camino es la UNIDAD. Creo que andar por el camino de la vida buscando el alma gemela como ser puntual, no es positivo. Un abrazo:
Tadeo